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Miles de israelíes homenajean a Rabin a los 20 años de su asesinato

El expresidente Clinton participa en el homenaje en el lugar donde un judío ultra lo mató

Bill Clinton participa en el homenaje a Rabin en Tel Aviv.
Bill Clinton participa en el homenaje a Rabin en Tel Aviv. AFP

Miles de personas se han dado cita este sábado en Tel Aviv para recordar al ex primer ministro Isaac Rabin, asesinado el 4 de noviembre de 1995 por un extremista judío. El acto, que conmemora el 20º aniversario según el calendario judío, se produce en un momento en que la violencia y el extremismo vuelven a castigar a israelíes y palestinos.

Grupos pacifistas, movimientos de jóvenes, políticos, artistas y ONGs participaron en este acto, en el que también estuvieron presentes el presidente de Israel, Reuven Rivlin, y el exmandatario estadounidense Bill Clinton, quien apadrinó los acuerdos de paz de Oslo de 1993 entre Israel, representado por Rabin, y los palestinos, encabezados por el fallecido Yasir Arafat.

"El siguiente paso en la historia de Israel será decidir si Rabin tenía razón, si ustedes deben compartir su futuro con sus vecinos y si el riesgo que se corre persiguiendo la paz no es tan grande como el riesgo que supone alejarse de ella. Rezamos para que tomen la buena decisión”, dijo Clinton en su discurso ante una multitud emocionada que según los organizadores rozaba las 100.000 personas aunque medios locales apuntaban que en la plaza Rabin había entre 40.000 y 50.000 personas.

En un discurso grabado y difundido durante la concentración, el presidente estadounidense Barack Obama también instó a israelíes y palestinos a “comprometerse y correr riesgos para lograr la única solución real: dos Estados para dos pueblos”.

“Veinte años han pasado y aun estamos demasiado ocupados con las heridas del pasado en lugar de construir el futuro. No tenemos que tener miedo, la democracia israelí es suficientemente fuerte. A aquellos que nos amenazan quiero decirles hoy: no les tenemos miedo”, dijo Rivlin durante el acto, en el que no estuvo presente ningún miembro del gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu.

Yigal Amir, el asesino de Rabin explicó claramente que su intención era sabotear cualquier acuerdo de paz entre israelíes y palestinos. Veinte años después, las negociaciones no han dado apenas frutos y están congeladas desde hace año y medio. La creación del Estado palestino, que tras Oslo parecía tocarse con los dedos, no logra concretarse.

Más violencia en Cisjordania

La ola de violencia que castiga desde principios de octubre a israelíes y palestinos no da tregua. Este sábado el ejército israelí mató a un palestino de 17 años en un retén de Cisjordania cuando, según fuentes militares, intentó apuñalar a un soldado.

Al menos 66 palestinos, la mitad de ellos agresores o presuntos agresores, y nueve israelíes han muerto violentamente en las últimas semanas. Este sábado cerca de Belén era enterrado un bebé palestino de ocho meses fallecido el viernes asfixiado, según las autoridades palestinas, por los gases lacrimógenos lanzados por el Ejército israelí cerca de su domicilio.

La tensión y los controles siguen siendo palpables en ciudades como Jerusalén, escenario de numerosos ataques y de enfrentamientos.

Las imágenes y los videos de presuntos abusos de las fuerzas de seguridad israelíes recorren las redes sociales y avivan la cólera palestina. Este sábado, la policía israelí informó de que suspendía a un agente que amenazó por megafonía a los vecinos del campo de refugiados palestino de Aida, cerca de Belén, con "matar a todos" si los vecinos seguían lanzando piedras. "Somos el Ejército de ocupación (…) Si tiran una piedra les vamos a lanzar gas hasta que mueran. Los niños, los jóvenes, los ancianos. Moriréis todos”, dijo el oficial en árabe.

La violencia se extiende también a la franja de Gaza, escenario de manifestaciones antiisraelíes diarias, y a puntos de Cisjordania como la ciudad palestina de Hebrón, donde la tensión y las restricciones se han agravado.

Esta localidad del sur de Cisjordania es desde hace años un microcosmos que resume perfectamente el desgarrado conflicto israelo-palestino. En su centro histórico, que alberga la Tumba de los Patriarcas, venerada por judíos, musulmanes y cristianos, conviven unos 35.000 palestinos y alrededor de 800 colonos israelíes, protegidos por otros tantos militares y policías, según datos de la ONG israelí B’tselem.

En los últimos días el Ejército israelí ha matado a varios palestinos en la región de Hebrón. Según fuentes militares, la mayoría de ellos intentaron atacar a israelíes, una versión que ha sido puesta en entredicho por responsables locales palestinos. Cinco de los palestinos muertos fueron enterrados este sábado en medio de una gran tensión y de nuevos enfrentamientos. Al menos doce palestinos han resultado heridos en los disturbios, según fuentes médicas locales.

Los 200.000 habitantes de Hebrón, que desde hace años deben atravesar retenes militares y controles para ir a trabajar o estudiar, son objeto desde hace varios días de una vigilancia más exhaustiva. El ejército israelí ha instalado barreras en numerosos puntos de la ciudad, sobre todo en los barrios colindantes con algunos asentamientos israelíes, y prohíbe la entrada de palestinos que no residan en la zona.

Por otro lado, la prensa local israelí, citando a medios digitales de la oposición siria, afirmó este sábado que la aviación israelí bombardeó el viernes por la noche dos posiciones de la milicia chií libanesa Hezbulá y del régimen de Bachar el Asad, cerca de la frontera con Líbano.

Si estas informaciones se confirman sería el primer bombardeo israelí en suelo sirio desde que Rusia inició su campaña aérea de bombardeos contra posiciones rebeldes a finales de septiembre.