Sin rastro de supervivientes en el carguero atrapado en un huracán

Las autoridades de Estados Unidos han finalizado la desesperada, búsqueda de los tripulantes que se vieron golpeados por Joaquín

Imágenes del barco hundido
Imágenes del barco hundidoUS COAST GUARD (EFE)

Las autoridades de Estados Unidos han dado por terminada la búsqueda  supervivientes del carguero El Faro, que se hundió la semana pasada cerca de las islas Bahamas cuando se vio atrapado por el huracán Joaquín. En una de las peores tragedias marítimas del país ocurridas en las tres últimas décadas, el barco se hundió con 33 tripulantes a bordo (28 ciudadanos estadounidenses y cinco de origen polaco). Solo se ha rescatado el cuerpo de uno de los desaparecidos. El despliegue de la búsqueda fue impresionante, con barcos, aviones y helicópteros cubriendo una vasta zona del océano Atlántico donde se perdió el rastro del carguero.

La angustia entre las familias de los desaparecidos es creciente y las esperanzas de encontrar supervivientes se han ido desvaneciendo con el paso de los días. El centro de operaciones de la Guardia Costera en Jacksonville, al norte de Florida, coordinanó las tareas de búsqueda del barco engullido por las gigantescas olas y los fortísimos vientos que dejó el huracán Joaquín a su paso por el océano. El barco, de 240 metros de eslora, partió, precisamente, de Jacksonville el pasado 29 de septiembre para cubrir su ruta, que le llevaba hasta Puerto Rico.

El Faro salió de Florida cuando el huracán Joaquín era todavía una de las habituales tormentas tropicales que se forman en el océano en estos meses del año y que luego se van disipando. El problema, en esta ocasión, fue que la tormenta tropical fue a más y se transformó en un violento huracán que ha sacudido la costa suroeste de Estados Unidos. Aunque el huracán no llegó a entrar en el continente, sí dejó a su paso un rastro de lluvias torrenciales que dañaron especialmente Carolina del Norte y Carolina del Sur. Este último estado ha sido especialmente damnificado con 15 personas fallecidas como consecuencia de las históricas inundaciones, que han arrasado instalaciones e infraestructuras.

Entre otras cuestiones, las autoridades de Estados Unidos están analizando por qué el carguero, cerca de Las Bahamas, mantuvo su ruta hacia Puerto Rico cuando ya se conocía que la tormenta tropical se había transformado en huracán. Según la Guardia Costera, el huracán llegó a causar olas de 17 metros y vientos de más de 200 kilómetros por hora, lo suficiente para que el carguero zozobrara y se hundiera sin remedio en el mar. La empresa propietaria del barco, Tote Services, sostiene que el carguero tuvo un problema mecánico en su sistema de propulsión que le impidió maniobrar, lo que lo dejó de forma irremediable a merced de la tormenta, informa Associated Press. El barco transportaba casi 400 contenedores, una enorme carga que facilitó la inestabilidad del barco durante la tormenta .

En su último contacto con las autoridades, el pasado 1 de octubre, la tripulación alertó de los serios problemas que tenía el barco al haberse topado de frente con el huracán, aunque confiaba en tener bajo control la situación. A partir de esta última comunicación, ya no hubo más rastro del barco, que se difufiminó en la inmensidad oceánica.

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Sobre la firma

Luis Barbero

Es redactor jefe de la unidad de edición de EL PAÍS, donde ha desarrollado toda su carrera profesional. Ha sido delegado en Andalucía, corresponsal en Miami y ha tenido puestos de responsabilidad en distintas secciones del periódico.

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