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Una explosión en Bangkok mata a al menos 18 personas

Hay 117 heridos tras un estallido cerca de un templo hindú en el centro

Un policía fotografía la calle tras la explosión.

Una gran explosión en el centro de Bangkok provocó este lunes al menos 18 muertos y 117 heridos. Este ataque sin precedentes en el país asiático se produjo junto al altar hinduista de Erawan, en una zona de hoteles internacionales de cinco estrellas y cuatro grandes centros comerciales muy frecuentados por tailandeses y turistas. No hay españoles en las listas provisionales de víctimas proporcionadas por los hospitales de la capital, que nunca había sufrido un atentado de esta magnitud.

Nadie asumió en las horas siguientes el atentado mortal ocurrido en un concurridísimo y céntrico cruce. El ministro de Defensa, Prawit Wongsuwan, aseguró anoche que es demasiado pronto para determinar si el ataque tiene motivos políticos, “pero claramente los autores intentan destruir la economía y el turismo porque ha ocurrido en el corazón de un distrito financiero”. El Departamento de Estado estadounidense afirmó de igual modo que es muy pronto para asegurar que la explosión en Bangkok se debe a un atentado terrorista.

Una explosión en Bangkok mata a al menos 18 personas

El jefe de la policía, Somyot Poompanmuang, aseguró que el explosivo estaba en “una tubería bomba”. “Estaba colocada dentro del altar de Erawan”, aseguró el mando policial en referencia al templo.

Un testigo aseguró tras la explosión que el artefacto estaba escondido en una motocicleta estacionada cerca del templo, en el cruce de Ratchaprasong. Estalló a las siete de la tarde hora local (las dos de la tarde en la España peninsular). “La gente entró en pánico pero continuaba caminando alrededor de la zona”, explicó poco después del suceso Somkid Toesoi, un conductor de mototaxi de 35 años.

En el lugar de los hechos quedaron esparcidos restos de cadáveres, cristales rotos, trozos de carrocerías de vehículos y motos calcinadas en el suelo. En algunas calles cercanas se podían ver también algodones y bastoncillos de las primeras curas de emergencia practicadas en plena calle a los afectados por la explosión y el consiguiente estallido de cristales.

El proceso de identificación de las víctimas prosigue esta noche. La policía adelantó que entre los fallecidos hay al menos diez tailandeses, un chino y un filipino. No hay españoles en las listas provisionales de víctimas proporcionadas por los hospitales de la capital tailandesa, informa Efe. La relación completa de extranjeros afectados se conocerá mañana martes.

Tras la explosión, las fuerzas de seguridad acordonaron rápidamente la zona para facilitar el trabajo de los artificieros en una zona por la que además cruza el tren elevado en el que se mueven buena parte de los vecinos de la metrópoli. Aunque al principio se apuntó al hallazgo de un segundo artefacto explosivo, la policía confirmó que no se localizó ninguno más. Las estaciones del tren aéreo permanecieron abiertas. Sólo cerró el pasillo que conecta las estaciones de Chitlom y Siam, donde se realiza el cruce de líneas y que se encontraba muy transitado a la hora del suceso por tratarse de hora punta.

Los centros comerciales de Siam Centre y Siam Paragon, que se hallan junto a la zona de la explosión, anunciaron que abrirán el martes con normalidad, mientras que el Ayuntamiento de Bangkok ha declarado que 438 colegios permanecerán cerrados durante la jornada por motivos de seguridad.

Un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Anusith Kunakorn, afirmó que “los detalles de la explosión siguen siendo confusos”. El santuario donde se ha llevado a cabo el ataque rinde culto al dios hindú Brahma pero es visitado por miles de budistas, incluidos turistas de la región, todos los días y se encuentra rodeado de varios centros comerciales.

Precedente sin víctimas

En Bangkok no hay antecedentes de un atentado a la misma escala. El pasado febrero estallaron dos pequeños explosivos improvisados frente al popular centro comercial de Siam Paragon, pero no causó víctimas mortales ni grandes daños y tampoco fue asumido por nadie.

Una posibilidad es que los atentados sean obra de insurgentes de la minoría musulmana del sur de Tailandia que llevan luchando desde más de una década. Sin embargo, la insurgencia nunca ha solido atacar en Bangkok.

La capital ha pasado también por una década de enfrentamientos entre grupos políticos rivales. Tras meses de protestas en las calles y un Gobierno prácticamente derrocado en los tribunales, el Ejército dio un golpe de Estado hace más de un año prometiendo acabar con la crisis política, pero su poder se ha visto reforzado en los últimos meses.

El turismo, un pilar básico de la economía

ALICIA GONZÁLEZ

La explosión de una bomba en pleno centro de Bangkok asesta un duro golpe a uno de los pilares fundamentales de la economía tailandesa. El turismo se ha convertido en el principal motor de las exportaciones de servicios del país, pese al parón sufrido por las protestas y el golpe militar de mayo de 2014.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) calculaba que el país ingresaría este año unos 44.700 millones de dólares por esta rúbrica, gracias al rápido incremento de visitantes chinos, frente a los 38.400 millones de 2014.

Las autoridades tailandesas confiaban en alcanzar este año los 28,8 millones de visitantes, una meta que parecía realista si tenemos en cuenta que hasta el pasado domingo el número de turistas que había visitado Tailandia ascendía a 19 millones.

Aunque aún es pronto para cuantificar el impacto que tendrá el atentado sobre la economía, parece difícil que el país sea capaz de alcanzar el crecimiento del 3,7% previsto por el Fondo para este año, un ritmo que ya era muy inferior al de sus competidores. 

Fe de errores

En versión anterior de esta información se decía, por error, que la explosión ha ocurrido ante un templo budista cuando en realidad es un templo hindú.

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