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El incendio en el que murieron 17 ancianos pudo ser intencionado

Las autoridades sospechan que el fuego en el asilo de Mexicali se debe a una disputa entre socios por la administración del lugar

Peritos trabajando en el incendio del asilo
Peritos trabajando en el incendio del asilo EFE

Una disputa entre socios podría estar detrás del incendio en el que murieron 17 personas en un asilo de Mexicali, en el norte de México. Las autoridades están recabando las imágenes de las cámaras de seguridad del centro porque sospechan que fue intencionado. Algunos de los fallecidos eran ancianos pobres, sin familia y con enfermedades mentales que pasaban la útima etapa de su vida en este lugar llamado Hermoso Atardecer. El director del Servicio Médico Forense, Francisco Acuña, dijo que nadie ha reclamado sus cuerpos y que si alguien tiene intención de hacerlo, le restan 15 días. Pasado ese plazo serán enterrados en una fosa común.

El incendio se produjo la madrugada del martes, casi a las cuatro de la mañana.  Desde el principio se sospechó que podría haber sido fruto de una venganza porque el edificio no presentaba ningún problema en su estructura ni se había detectado una fuga de gas. "Pudo haber sido provocado", dijo entonces el alcalde de la Mexicali, Jaime Díaz Ochoa. Las sospechas han aumentado tras conocerse que los anteriores administradores del asilo y los actuales mantienen un pleito por el gobierno del centro.

Los bomberos todavía no han concluido el informe pericial definitivo pero todo apunta a que alguien está detrás de lo ocurrido. "El lugar contaba con 18 empleados y en la noche se quedaban solo tres en el asilo. El incendio se originó en la zona donde se encontraban estos cuidadores", dijo Fernando Ramírez Amadir, el subprocurador jefe de la zona de Baja California, en una entrevista en televisión. En contra de algunas informaciones que circulan desde lo ocurrido, el fiscal recalcó que los residentes no estaban encerrados bajo llave, aunque el edificio estaba rodeado de una verja que impedía que algunos de ellos, con alzheimer y demencia senil, pudieran escaparse. La red tampoco les permitió huir del fuego.

La revelación más sorprendente ha llegado a través de un supuesto testigo. Uno de los administradores del centro, Ramón Ernesto Murillo, dijo que cuenta con el testimonio de un hombre que dice haber visto a un tipo saltar la valla, rociar con gasolina y encender una cerilla, según publica Noticieros Televisa. De ser cierto, se confirmaría que la tragedia fue todo menos un accidente.

En el centro vivían 44 mayores, la mayoría de ellos indigentes que habían sido recogidos de la calle. El menor tenía 58 y el mayor 89. La administración corre a cargo de una empresa que ha revelado que no tenían seguro, por lo que las víctimas no recibirán una indemnización, a menos que sea estatal, ni el centro podrá ser reconstruído de inmediato. El gobernador de esa región, Francisco Vega, aseguró que este no será "otro caso ABC", el incendio de una guardería en el que murieron 49 niños en 2009. Seis años después de lo que pasó en Hermosillo, Sonora, todavía no han quedado claras las causas ni hay nadie procesado judicialmente por el caso.

A los supervivientes, el gobierno del Estado de Baja California les ha proporcionado colchonetas, camas, agua mineral y pañales. Preguntado sobre si era normal que una docena de cadáveres de personas mayores permanecieran en un frigorífico sin nadie que los reclamase, el director del servicio médico respondió: "Es más comun de lo que parece".

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