Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Arabia Saudí bombardea la principal base naval yemení en manos huthi

El ataque aéreo intenta impedir que los rebeldes reciban abastecimiento por vía marítima

Combatientes leales al presidente yemení Hadi patrullan en las calles de Adén, este martes.
Combatientes leales al presidente yemení Hadi patrullan en las calles de Adén, este martes. AFP

Aviones y barcos de la coalición árabe que lidera Arabia Saudí han atacado en la mañana de este miércoles la base naval de Hodeida, según informa Reuters citando fuentes locales. Hodeida alberga el principal puerto, tanto civil como militar, de Yemen en el mar Rojo y se encuentra en manos de la milicia Huthi y sus aliados, a los que Riad intenta desalojar de sus posiciones con una campaña militar que ya se prolonga dos meses.

“La base naval ha sido bombardeada desde aviones y barcos. Una gran parte ha resultado destruida; también han alcanzado dos navíos de guerra, uno de los cuales, el Bilqis, ha quedado destruido y se ha hundido. Cinco lanchas cañoneras han bombardeado los edificios administrativos del acuartelamiento naval”, ha indicado el funcionario contactado por la agencia.

El objetivo es sin duda impedir que los Huthi reciban abastecimiento por vía marítima. Mientras las milicias de la Resistencia Popular del Sur, que se oponen al avance de esa milicia y en consecuencia se han aliado con quienes apoyan al presidente en el exilio, Abdrabbo Mansur Hadi, han anunciado que ya controlan Dalea, una localidad clave para el acceso a Adén, la segunda ciudad del país y su principal puerto.

Arabia Saudí y sus aliados, todos gobernados por líderes suníes, acusan a los Huthi de ser un instrumento del Irán chií. Aunque este país ha negado que ayude económica o militarmente al grupo (de confesión zaydí, una rama del islam asociada con el chiismo), sin duda simpatiza con su causa. El reino y el resto de las monarquías de la península Arábiga temen que la influencia de Irán se extienda por la región y le han pedido que no se inmiscuya en los asuntos árabes.

Teherán, por su parte, niega las acusaciones saudíes. Subraya el carácter autóctono del movimiento Huthi, y recuerda que cuenta con el apoyo de una parte significativa del Ejército, que se ha mantenido leal al expresidente Ali Abdalá Saleh. De ahí, apuntan los portavoces iraníes, que no necesite armas porque cuenta con los arsenales de las fuerzas armadas.

“Lo que puede marcar la diferencia son los misiles iraníes”, explicaba recientemente a EL PAÍS el analista Husain Royvaran. “No hemos visto algo así por parte de los Huthi, lo que interpreto como que aún no se les han facilitado”, añadía.

El martes, el Gobierno iraní convocó al encargado de negocios saudí en Teherán para protestar porque dos cohetes impactaran en las proximidades de su embajada en Saná, en el barrio de Faj Attan. Al parecer, la deflagración reventó los cristales de las ventanas de la sede diplomática. La coalición árabe ha estado bombardeando la capital yemení y otros enclaves en los que los Huthi se han hecho fuertes. Su objetivo declarado es reinstaurar a Hadi al que esa milicia desplazó del poder a principios de año y que se ha exiliado en Arabia Saudí.