Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Al menos 42 policías dispararon contra el Cartel Jalisco en Tanhuato

Las autoridades determinan que los 42 presuntos delincuentes muertos también abrieron fuego contra las autoridades

Balacera en Tanhuato, Michoacán
Policías de Michoacán buscan evidencias en el Rancho del Sol.

En el Rancho del Sol el fuego también cayó del cielo. Un helicóptero Black Hawk de la Policía Federal también disparó tiros de “contención” en el operativo del pasado viernes en Michoacán que dejó 42 presuntos sicarios muertos y un policía. En total fueron 102 policías los que se enfrentaron a un grupo de al menos 45 presuntos sicarios. “El grupo delictivo tomó la decisión de no someterse y de agredir a las autoridades”, ha señalado este lunes Monte Alejandro Rubido, el comisionado nacional de Seguridad.

El Gobierno mexicano ha dado más información para tratar de despejar las dudas sobre la actuación de la Policía Federal en el enfrentamiento con una célula del "beligerante" Cartel Jalisco Nueva Generación. Varios creen que el suceso del viernes es una venganza a la afrenta que la organización criminal lanzó a las autoridades a inicios de mayo, derribando un helicóptero del Ejército. “No hay nada que nos indique que estas personas están o no vinculadas a esos hechos”, dijo Rubido.

El Gobierno ha realizado pruebas de rodizonato de sodio a 42 elementos de la Policía Federal y a los 42 criminales muertos. Este tipo de exámenes son usados para encontrar rastros de pólvora en las manos de quienes han disparado un arma. Todos los casos fueron positivos.

Con esta información el Gobierno pretende dar una dimensión del feroz tiroteo que se extendió por más de tres horas y que dejó sobre la tierra de la finca más de 2.600 casquillos percutidos. Además, los peritos de balística realizaron 73 pruebas Walker, usadas para determinar si los disparos se hicieron a corta o larga distancia. Todas las pruebas indican que los disparos se hicieron pecho tierra a “decenas de metros”, según Rubido.

Hasta el momento 27 cuerpos han sido entregados a sus familiares. 18 de ellos eran de Jalisco, tres de Michoacán, dos del Distrito Federal y sendos de Aguascalientes, Sonora, Tabasco y Coahuila.

Rubido ha asegurado que son “inexactas” las versiones que aseguran que hay más muertos que armas confiscadas. “Hay 38 armas largas, dos cortas, un rifle Barrett y un lanzagranadas. Es decir, son 42 armas a disposición de la autoridad”. Esta información ha sido actualizada. El pasado viernes se dieron cifras “preliminares” con menos armas incautadas.

Solo tres personas fueron detenidas: Roberto Rafael Gutiérrez, José Eduardo Mares Lara y Raúl López Solís. Fueron encontrados por policías al interior de la casa principal de la finca, escondidos entre colchones. Dos de ellos aseguran pertenecer al Cartel Jalisco Nueva Generación.

La Comisión Nacional de Seguridad asegura que la batalla comenzó cuando una camioneta llena de sicarios disparó contra una caravana de ocho vehículos –tres de ellos blindados— con 42 elementos de la Policía Federal. Esto desató una persecución que llevó al corazón de la finca. Allí, las autoridades se dieron cuenta de la capacidad de fuego de los criminales. “Encontramos un lanzagranadas cargado y suponemos que estaban esperando para dispararlo”, ha dicho Rubido.

Los policías tuvieron que pedir refuerzos. Llegaron 60 elementos más, aunque no todos habrían disparado. Eran 102 policías contra un grupo menor. “No sabemos cuántos había ni cuántos se pudieron haber ido”, acota el comisionado. El policía fallecido cayó muerto mientras atendía a un compañero herido. Una bala le pegó en un costado, una zona descubierta por el chaleco antibalas.

En el Rancho del Sol, de 112 hectáreas, se cultiva alfalfa. Los criminales lo invadieron el lunes 18 de mayo para usarlo de escondite y descansar. El capataz de la finca anunció a la dueña, que vive en Guadalajara, la capital del Estado de Jalisco (a 150 kilómetros), que un grupo de hombres armados se había apoderado del lugar. Los criminales ofrecieron un pago simbólico para apropiarse del rancho. El pasado jueves la dueña del lugar denunció el delito ante la Fiscalía, lo que detonó un operativo para investigar el despojo.

Más información