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Más de 25.000 personas, rescatadas en el Mediterráneo este año

Frontex asegura que el 80% de los extranjeros tienen derecho a pedir asilo

Una mujer recibe asistencia médica tras ser rescatada por un equipo de Frontex en las costas italianas
Una mujer recibe asistencia médica tras ser rescatada por un equipo de Frontex en las costas italianas AFP

La llegada de inmigrantes a las costas italianas experimenta repuntes vertiginosos. En lo que va de año, 25.375 personas han sido rescatadas en las aguas del Mediterráneo central, que incluyen a Italia y Malta. Son datos avanzados por el director adjunto de Frontex, Gil Arias-Fernández, a un grupo de periodistas europeos. Hasta marzo la cifra apenas superaba los 10.000, pero las últimas tragedias en esa zona han duplicado con creces las llegadas en poco más de un mes. La agencia europea de fronteras ultima estos días con los Estados miembros los nuevos recursos recién aprobados por la UE para reforzar la vigilancia en el Mediterráneo.

La experiencia de Frontex, que asiste a los Estados para evitar entradas clandestinas en la UE y recopila datos sobre llegadas irregulares, permite trazar un perfil diferente del extranjero sin papeles que entra hoy en territorio comunitario. “Hace 10 años, la mayoría eran inmigrantes por motivos económicos; hoy, aproximadamente el 80% son refugiados potenciales”, asegura el director adjunto de la agencia con sede en Varsovia.

Esas cifras cuestionan la eficacia de una de las principales medidas que aprobaron los jefes de Estado y de Gobierno hace dos semanas en Bruselas. Para contentar a los más duros en cuestiones migratorias, las conclusiones incluyeron la elaboración de un plan de retorno rápido para todos aquellos foráneos que no tengan derecho a pedir asilo. Pero los porcentajes facilitados por Arias-Fernández revelan que la inmensa mayoría puede alegar persecución porque proceden en buena medida de Siria, aunque también de Kosovo y de Afganistán.

Aunque más de la mitad de los Estados miembros comprometieron ayudas en la cumbre extraordinaria sobre inmigración celebrada el pasado 23 de abril, hasta ahora solo un barco francés se ha unido a los equipos que ya vigilaban las costas italianas dentro de la operación Tritón. “Tendremos suficientes medios”, vaticina Arias-Fernández, que se está reuniendo con las autoridades italianas, maltesas y griegas para ampliar el radio de acción en el que pueden operar los barcos de las dos operaciones mediterráneas: Tritón y Poseidón. La primera se limita ahora a 50 kilómetros desde territorio italiano, aunque este experto asegura que los barcos y aviones europeos ya sobrepasan frecuentemente esa distancia.

La UE se había resistido hasta ahora a incrementar el alcance de estas operaciones, entre otras cosas por el controvertido efecto llamada que se le atribuye a colocar en alta mar barcos que en última instancia pueden salvar vidas. Pero los últimos naufragios en el Mediterráneo han modificado algunas posiciones políticas. También la del número dos de Frontex. “Cuando Italia lanzó su operación Mare Nostrum [de salvamento marítimo], pensé que tenía un efecto llamada. Pero al ver que terminó y que los flujos siguen llegando de manera muy intensa cambié de opinión”, admite.

Pese a reconocer la necesidad de ampliar la misión por la magnitud de las cifras, Arias-Fernández alerta de que quienes trafican con estos inmigrantes salen especialmente beneficiados de la eventual cercanía de los barcos a las costas libias. “Somos testigos de que cuanto más nos acercamos, más rentable es para los traficantes: gastan menos en el combustible, el agua y la comida que necesitan para mantener a los extranjeros hasta que son rescatados”.