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Los yihadistas se hacen fuertes a las puertas de Damasco

La ONU reclama ayuda urgente para los 18.000 refugiados palestinos del campo de Yarmuk

Refugiados del campo de Yarmuk guardan cola para recibir comida en marzo.
Refugiados del campo de Yarmuk guardan cola para recibir comida en marzo.

En una ofensiva conjunta, el Frente al Nusra (filial de Al Qaeda en Siria) y el Estado Islámico (EI) lograron hacerse este sábado con el 80% del campo de refugiados palestinos de Yarmuk, a seis kilómetros al sur de Damasco. Los fieros combates han impedido la distribución de víveres por parte de la ONU, que alerta de la gravedad de la situación en la que se encuentran los 18.000 civiles atrapados en el campo, entre ellos 3.500 niños.

El detonador del asalto fue el asesinato el pasado lunes del líder de Hamas en Yarmuk, Yahia Hourani, por francotiradores del EI. Su muerte desató la entrada de los yihadistas del EI en los campos ante la respuesta de los hombres de la milicia palestina Aknaf Beit al Maqdis que se opone al régimen de Bachar El Asad. “Al Qaeda, que estaba presente en los campos, tenía un acuerdo con Beit al Maqdis. Acuerdo que ha traicionado al aliarse y facilitar la entrada del EI en los campos. En la mañana de hoy [por ayer], los milicianos palestinos se han replegado al norte del campo mientras Al Qaeda y Daesh [acrónimo peyorativo en árabe del EI] controlan el 80% de Yarmouk”, afirma en una conversación telefónica Ali Baraka, máximo representante de Hamas en Líbano.

En su avance, los yihadistas han decapitado a dos hombres y más de una veintena de milicianos palestinos han perdido la vida en los combates. “Han tomado nuestra oficina que servía para la distribución de ayuda y han ejecutado a nueve de nuestros hombres”, confirma Ali Barakat. Entre los múltiples frentes quedan atrapados 18.000 civiles, a los que la ONU llamaba urgentemente a asistir para evitar una masacre.

“La situación en Yarmuk es una afrenta a la humanidad, un motivo de vergüenza universal”, arremetía en un comunicado Chris Gunnes, portavoz de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA). Un llamamiento al que se sumaba hoy la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) solicitando la inmediata apertura de un corredor humanitario que permita la evacuación de los civiles. “Yarmuk lleva 700 días cercado resultando en la muerte por inanición de 200 palestinos”, añadía Saeb Erekat, miembro del Comité Ejecutivo de la OLP.

En la tarde de este sábado, voluntarios locales lograban evacuar a un reducido número de civiles. “Hemos logrado sacar a unas 100 mujeres y niños. Su condición física es muy frágil por lo que les estamos asistiendo y algunos han sido transportados para una revisión medica. Otras familias han logrado huir a una parte más segura del campo hasta que puedan salir”, informa desde Yarmuk Firas K., voluntario de la plataforma de ayuda del pueblo palestino.

No se han registrado aun combates entre yihadistas radicales y el Ejército sirio que permanece apostado en la entrada norte de los campos. Un millar de combatientes palestinos de Beit al Maqdis han quedado atrapados entre dos frentes enemigos: el Ejército sirio al norte y los yihadistas al sur.

“La situación es crítica. Por un lado los hombres de Beit al Maqdis ya no disponen apenas de munición. Por otro, si los yihadistas llegan a la línea norte en la que está apostado el Ejército sirio, éste no dudara en bombardear y destruir completamente el campo para evitar la entrada yihadista en Damasco”, explica Zaer S., miembro del Comité de Coordinación palestino de Yarmuk.

Un escenario que implicaría el no retorno de los 160.000 palestinos cuyos hogares están en Yamouk y que ahora están desplazados junto a otros 6,5 millones de sirios, o en los países vecinos que acogen a otros cuatro millones. Entrando en su quinto año, la guerra siria se ha cobrado más de 220.000 vidas.

El campo de Yarmuk fue creado en 1948 por Naciones Unidas para acoger a decenas de miles de palestinos refugiados a raíz de las guerras entre Israel y los países árabes. El 16 de diciembre de 2012 la guerra civil engullía a Yarmuk, acabando con la hasta entonces neutralidad palestina, si no simpatía, hacia el régimen de Bachar El Asad.