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El Gobierno iraquí asegura que ha arrebatado Tikrit al Ejército Islámico

La ciudad natal de Sadam estaba tomada por los yihadistas desde el pasado verano

Un grupo de soldados y paramilitares sostiene una bandera del Estado Islámico arrebatada a los yihadistas durante la ofensiva de Tikrit.
Un grupo de soldados y paramilitares sostiene una bandera del Estado Islámico arrebatada a los yihadistas durante la ofensiva de Tikrit. REUTERS

El Gobierno iraquí ha anunciado este martes que el ejército ha liberado por completo la ciudad de Tikrit, capital de la provincia de Saladino, en el norte del país, tras una campaña de tres semanas. La ciudad estaba dominada por los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) desde el pasado verano. Tikrit tiene un fuerte componente simbólico ya que el fallecido Sadam Husein era originario de esa zona.

Según ha explicado el primer ministro de Irak, Haidar al Abadi, en un comunicado, las fuerzas iraquíes "llegaron al centro de Tikrit y la liberaron por el sur y por el oeste". Al Abadi, que es también el jefe de las Fuerzas Armadas, añadió que "el éxito vivido en Tikrit se repetirá en otras zonas para proteger a los civiles". Es la primera gran victoria de las fuerzas del Gobierno frente a los yihadistas.

En una primera ofensiva, las fuerzas iraquíes recuperaron en la noche del lunes el control del edificio de la Gobernación provincial de Saladino. Tras este movimiento, a lo largo de este martes han avanzado hasta hacerse con el dominio de la mayoría de los departamentos de Gobierno, así como de los palacios presidenciales, donde han izado la bandera de Irak. En los combates, al menos nueve soldados iraquíes han muerto y otros 18 resultaron heridos, según ha dicho una fuente de seguridad.

En la campaña ha intervenido también la aviación estadounidense, que atacó posiciones de los extremistas suníes a petición del Gobierno de Bagdad, que hasta entonces había rechazado su apoyo. En su lugar, cedió el liderazgo a asesores militares iraníes y a milicias chiíes respaldadas por Teherán.

Las fuerzas iraquíes luchan desde el pasado junio contra los yihadistas del EI, que desde que se hicieron con el control de Mosul —la segunda ciudad del país— en aquel mes, continúan su avance para ampliar el califato que declararon en los territorios bajo su dominio en el norte de Irak y en parte de Siria.

Su mausoleo, situado en Al Ouya, al sur, quedó destrozado tras los combates librados por las fuerzas gubernamentales iraquíes y el Estado Islámico a mediados de este mes, aunque allí ya no reposaban los restos de Sadam, que fueron trasladados por su familia el pasado junio, un mes antes de que los yihadistas se hicieran con el control de la localidad.