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Los Huthi atacan un palacio del presidente de Yemen

La lucha por el poder llega a Adén, el gran puerto del sur

Milicianos leales al presidente Hadi huyen del cuartel de las Fuerzas Especiales de Seguridad en Adén tras tomar posesión de ello.
Milicianos leales al presidente Hadi huyen del cuartel de las Fuerzas Especiales de Seguridad en Adén tras tomar posesión de ello. REUTERS

La lucha por el poder en Yemen ha llegado este jueves a Adén, el gran puerto del sur, que hasta ahora se mantenía en calma. En una grave escalada, dos aviones de combate han sobrevolado el recinto donde se había instalado el presidente Abdrabbo Mansur Hadi desde que escapó de los rebeldes Huthi, que le retenían en Saná, la capital. Uno de los aparatos ha lanzado una bomba al parecer sin consecuencias, aunque ha obligado a huir a Hadi. La demostración de fuerza se ha producido después de que tropas leales hayan arrebatado a sus rivales un cuartel de las Fuerzas Especiales de Seguridad (FES) cercano al aeropuerto.

“Puedo confirmar que un bombardero ha lanzado una bomba o disparado un misil en la vecindad del palacio presidencial”, aseguró en su cuenta Twitter Mohammed Albasha, el portavoz de la Embajada de Yemen en Washington y una de las escasas fuentes oficiales que siguen informando de la situación en su país.

El gobernador de Adén, Abdulaziz Bin Habtur, aseguró más tarde por televisión que la bomba “cayó en el mar sin causar daños”. No está claro si en ese momento Hadi se encontraba en su residencia, aunque poco después un portavoz aseguró a Reuters que el presidente se encontraba a salvo. “Ha habido un ataque, pero no hay víctimas”, añadió.

El incidente desató un intenso fuego antiaéreo, según testigos citados por las agencias de noticias. La tensión ya era alta debido a los enfrentamientos que se habían producido desde la madrugada en el cuartel de las FES y que dejaron 13 muertos y una veintena de heridos, según Bin Habtur. Los combates también obligaron a cerrar el aeropuerto de Adén, aunque horas más tarde se anunció su reapertura.

Al parecer, los aviones despegaron de una base aérea controlada por los Huthi en Saná, poco después de conocerse que fuerzas regulares y milicias tribales afines al presidente habían desalojado a las FES. La brigada estacionada en Adén estaba al mando de un general rebelde. Ese cuerpo, dependiente del Ministerio del Interior, estuvo dirigido hasta la llegada de Hadi por Ahmed Saleh, el hijo del anterior jefe del Estado.

Hadi se había refugiado en la ciudad huyendo de los rebeldes

Ali Abdalá Saleh, a quien la presión internacional obligó a retirarse ante las protestas populares, se ha aliado ahora con los Huthi y hay intensos rumores de que maniobra para colocar a su hijo en el poder. A principios de esta semana, los rebeldes sustituyeron al jefe de la Fuerza Aérea por negarse a facilitarles apoyo aéreo y le remplazaron con un general más cercano al grupo.

El temor a que los incidentes desaten una guerra civil abierta hizo que rápidamente se movilizaran tanto el ministro de Defensa en funciones, el general Mahmud al Subaihi, como el gobernador de la vecina provincia de Lahj, tratando de actuar de mediadores. También el Comité Superior de Seguridad, bajo control Huthi, lanzó un llamamiento a mantener la calma y volver a la mesa de negociación aunque sin mencionar el sobrevuelo de los cazas.

La extensión del conflicto a Adén eclipsó la noticia de la liberación de la ciudadana francesa Isabelle Prime y su traductora yemení Shereen Makawi. Ambas mujeres fueron secuestradas el mes pasado en el centro de Saná por hombres armados. La propia Makawi ha contado en su página de Facebook que está a salvo, pero que fue “maltratada, humillada y golpeada” en cautividad. No está claro si se ha pagado un rescate.