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La coalición izquierdista que desafía al peronismo pierde fuelle

El candidato del partido socialista renunció a la carrera para las presidenciales de octubre

Los líderes del Frente Amplio-UNEN, en Buenos Aires
Los líderes del Frente Amplio-UNEN, en Buenos Aires AFP

Peronista o conservador. Todas las encuestas vaticinan que el próximo presidente de Argentina tras las presidenciales de octubre puede ser un peronista oficialista (Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires), un peronista disidente (el diputado del Frente Renovador Sergio Massa) o un candidato de centro derecha como el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, quien mantiene excelentes relaciones con el Partido Popular de España. En cualquier caso, no se atisba ningún presidenciable de izquierda ajeno al peronismo. Mientras tanto, la centenaria Unión Cívica Radical, el partido del presidente Raúl Alfonsín (1983-1989), debate estos días si acompaña las candidaturas de Macri o de Massa.

La coalición de centro izquierda que fraguaron en abril de 2014 dos candidatos presidenciales de la UCR (Julio Cobos y Ernesto Sanz) con otros tres opositores (Elisa Carrió, Fernando Solanas y Hermes Binner) ha ido perdiendo fuelle. En noviembre se descolgó Elisa Carrió para aliarse con Mauricio Macri. Y la semana pasada abandonó su carrera presidencial el socialista Hermes Binner. Su renuncia iba cargada de palabras amargas: “La discrepancia y el desentendimiento han generado un escenario en el que quieren cobrar protagonismo las fuerzas conservadoras y una neodirigencia que reniega de la política y pretende gestionar el país como si se tratara de una empresa y no una nación poblada de ciudadanos que se rigen por la Constitución y la democracia”.

El lugar de Binner en el Frente Amplio lo ocupará la diputada Margarita Stolbitzer, pero la coalición está malherida. El principal partido que la integra, la Unión Cívica Radical (UCR), celebrará este sábado una convención nacional. Los radicales decidirán allí si se alían en las presidenciales con Mauricio Macri y su partido de centro derecha, el PRO, tal como defiende Ernesto Sanz, o si se unen a Sergio Massa, como pretende Julio Cobos.

La batalla por la Casa Rosada no es fácil para nadie y menos para una izquierda ajena al peronismo. Pero había que intentarlo y los cinco dirigentes opositores fundaron en abril de 2014 una coalición a la que llamaron Frente Amplio UNEN. El que consiguiera más votos en las primarias obligatorias del próximo agosto contaría con el apoyo de los otros cuatro en las presidenciales de octubre.

Las divisiones internas quedaron escenificadas la misma tarde en que se presentó la coalición ante la prensa; los cinco candidatos se vieron obligados a pactar que ninguno de ellos hablaría y que sería el actor y dirigente de la Unión Cívica Radical Luis Brandoni quien leería un comunicado. Ya antes de ese día hubo grandes disensiones sobre si se debería incluir en la alianza a Macri. Elisa Carrió se mostró a favor mientras el izquierdista Pino Solanas y el socialista Hermes Binner dejaron claro que jamás traspasarían esa línea. El Frente Amplio-UNEN se volvía cada semana menos amplio y más desunido.

Pasaron los meses con el debate candente: Macri, sí o Macri, no. Así, hasta que el pasado noviembre Elisa Carrió abandonó a sus compañeros de fila. Y lo hizo a su manera: acusando de narcotraficante a Binner y a Pino Solanas de ser un progresista falso que lo único que buscaba es un “cargo por cuatro años y sueldo”. También acusó a la Unión Cívica Radical de jugar el partido de las presidenciales “fuera de la cancha”, de buscar la propina de un “choripán”, en forma de cargos provinciales, mientras ella aspiraba a derrotar al peronismo con la única forma posible que ella ve: aliándose con Macri.

Mientras tanto, la Unión Cívica Radical continuó todos estos meses con sus divisiones internas. A algunos dirigentes radicales les interesa pactar en algunas provincias con Macri y en otras provincias con Massa. Y ahora son, Massa y Macri quienes se reparten las migajas del único partido que supo disputar el poder al peronismo desde que terminó la dictadura en 1983. Lo que decida la UCR se sabrá este sábado, tras la convención nacional del partido.