Dibujantes turcos denuncian amenazas

La relación entre 'Charlie Hebdo' y las revistas satíricas que publican en el país era estrecha

Desde el fatídico 7 de enero, la página web de la revista satírica turca LeMan ha dejado de funcionar. Los dibujantes y editores de esta publicación han decidido cubrir de negro luto la portada, en la que sólo destacan las palabras “Je suis Charlie”. Para muchos de los trabajadores de LeMan, las víctimas del ataque al semanario francés eran más que simples compañeros de profesión: “Eran mucho más que amigos”, escribía en Twitter uno de sus caricaturistas, Tuncay Akgün, acompañando su tuit de una fotografía. En ella se ve al dibujante francés George Wolinski durante una de sus visitas a Estambul, tomando notas en el patio de abluciones de una mezquita y tocado con un gorro musulmán. “¿Este hombre es un enemigo del islam?”, se pregunta Akgün.

La relación entre Charlie Hebdo y las varias revistas satíricas que cada semana se publican con gran éxito de ventas en Turquía, país mayoritariamente musulmán, era muy estrecha, de ahí el profundo dolor que siente la comunidad de dibujantes turcos.

Sin embargo, hay algunos en Turquía que no han respetado el duelo. Cierto es que la mayoría de las autoridades políticas y religiosas han condenado el atentado, pero en las redes sociales han proliferado también comentarios de usuarios turcos que han indignado a los dibujantes. “No derramaremos ni una lágrima por esos lerdos que han muerto en Francia, que descansen en el infierno”, publicaba en Twitter un usuario con 122.000 seguidores que se identifica como simpatizante del Gobierno. Nureddin Sirin, periodista de la conservadora Kudüs TV con 14.200 seguidores en Twitter, también arremetía contra las víctimas: “Aquellos que atacan a los valores sagrados del islam de forma arrogante y despreocupada hallarán su castigo tarde o temprano”.

Críticas opositoras

Los medios de oposición acusan al entorno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) que gobierna en Turquía desde hace 12 años, de estar detrás de estos comentarios, opinión que comparte Sefer Selvi, uno de los dibujantes de LeMan, quien asegura que en su redacción se han recibido correos electrónicos y mensajes amenazadores: “Siempre ha habido amenazas, pero ahora hay más porque este Gobierno alimenta ese comportamiento. Y esto a pesar de que nosotros sólo hacemos caricaturas políticas, si nos metiésemos con la religión recibiríamos muchas más amenazas”.

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