Malasia afronta las peores inundaciones en décadas

Las lluvias torrenciales causan 5 muertos y más de 130.000 evacuados en el país

Vista aérea de Pengkalan Chepa, cerca de Kota Bharu (norte de Malasia), una zona completamente inundada este sábado.
Vista aérea de Pengkalan Chepa, cerca de Kota Bharu (norte de Malasia), una zona completamente inundada este sábado. MOHD RASFAN (AFP)

2014 no ha sido el mejor año para Malasia. La principal compañía aérea del país asiático, Malaysia Airlines, ha sido la desafortunada protagonista de las dos mayores tragedias de la aviación civil de los últimos años y ahora los estados de su territorio peninsular sufren las peores inundaciones en décadas, con al menos cinco muertos y más de 130.000 personas evacuadas.

El país se enfrenta cada año a lluvias torrenciales, pero en esta ocasión los estados más afectados, Kelantan y Terengganu --situados en la costa nororiental-- han registrado precipitaciones durante más de dos semanas de forma ininterrumpida. En las áreas más azotadas por el temporal, pueblos enteros están sumergidos bajo el agua y han quedado aislados por los cortes eléctricos y de los sistemas de comunicación, según informa la agencia estatal Bernama.

Las autoridades han creado refugios improvisados para acoger a los miles de ciudadanos que han abandonado sus casas, mientras que los equipos de rescate se centran en hacer llegar comida y otros suministros hacia estos centros. El Departamento Meteorológico de Malasia ha advertido de más precipitaciones en los próximos días, si bien los mayores aguaceros podrían desplazarse hacia los estados de más al sur, incluyendo Johor, limítrofe con Singapur.

Vecinos de Kuala Krai (norte del país) emplean un bote para inspeccionar la zona.
Vecinos de Kuala Krai (norte del país) emplean un bote para inspeccionar la zona.AP

Las autoridades, que no han declarado el estado de emergencia, han anunciado una ayuda especial de 500 millones de ringgits (unos 117 millones de euros) para las víctimas de las inundaciones. El primer ministro malasio, Najib Razak, pidió a los equipos de rescate intensificar los esfuerzos para hacer llegar la ayuda --que debe trasladarse mediante embarcaciones-- lo más rápido posible. Razak tuvo que regresar antes de tiempo de sus vacaciones y este sábado inspeccionó las áreas más afectadas desde un helicóptero, habló con algunos de los damnificados y comió con ellos, según informó la prensa estatal.

Su ausencia despertó las críticas entre la opinión pública del país, especialmente cuando se publicaron unas fotografías suyas junto al presidente estadounidense, Barack Obama, jugando al golf en Hawái. “El primer ministro necesita tomarse un descanso, es un ser humano y este año ha estado trabajando muy duro”, explicó el viceprimer ministro del país, Muhyiddin Yassin, al rotativo New Strait Times.

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Razak y el exministro de Transportes malasio, Hishammuddin Hussein, han sido las caras visibles del Gobierno a la hora de rendir cuentas sobre los siniestros de dos aviones de Malaysia Airlines, uno desaparecido supuestamente en el océano Índico y otro derribado en el este de Ucrania presuntamente por un misil en una zona controlada por los rebeldes prorrusos. Además de por los sucesos, la compañía y las autoridades malasias fueron muy criticadas por la posterior falta de información y atención a las familias de los pasajeros.

Las consecuencias de las tragedias se notaron en la cuenta de resultados de la aerolínea. La caída de un tercio de los pasajeros y la reducción de ingresos provocó la nacionalización de la compañía el pasado agosto por parte del organismo estatal de inversiones de Malasia, Khazanah Nasional Behard. Tras la operación, se anunció una “reestructuración completa” del ente, que incluye un plan de ajuste que supondrá el recorte de un tercio de la plantilla. Todo un calvario para una aerolínea que, hasta este año, solamente había registrado dos accidentes importantes en sus casi 70 años de historia.

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