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El grupo de los eurófobos en el Parlamento Europeo se disuelve

La agrupación liderada por el británico UKIP naufraga por la salida de Iveta Grigule

El líder de UKIP, Nigel Farage, el pasado lunes en Londres. Ampliar foto
El líder de UKIP, Nigel Farage, el pasado lunes en Londres. REUTERS

El grupo antieuropeo en Bruselas se resquebraja y deja al partido nacionalista británico UKIP sin su principal altavoz cinco meses después de su victoria electoral en las europeas. Europa de la Libertad y la Democracia Directa (EFDD), capitaneado por Nigel Farage, ha perdido este martes su condición de grupo parlamentario en la Eurocámara tras la salida de la eurodiputada letona Iveta Grigule. Su continuidad era vital para que EFDD cumpliese el requisito de diversidad nacional que establece el reglamento del propio Parlamento: cada formación debe tener representantes de al menos siete países diferentes. Para volver a constituirse como grupo deberán, por tanto, recabar el apoyo de otro partido con representación parlamentaria.

La pérdida del grupo propio en Bruselas es un duro golpe para UKIP. Desde su llegada a Bruselas en 1999, la formación de Nigel Farage ha utilizado el Parlamento Europeo como el atril perfecto para hacer llegar sus ideas contrarias a la UE a todos los rincones de los Veintiocho. De los 48 eurodiputados adscritos a EFDD, 24 eran de UKIP y 17 del Movimiento Cinco Estrellas del cómico italiano Beppe Grillo. La marcha de la eurodiputada letona privará de una fuente importante de financiación a los nacionalistas británicos y a sus hasta hoy socios en la Eurocámara.

La disolución de EFDD llega, además, en un momento clave para el asentamiento del UKIP en la escena política británica: a siete meses vista de las generales, apenas una semana después de que lograse su primer escaño en Westminster y en plena pugna por hacerse con el favor de los votantes más nacionalistas del Partido Conservador.

En las últimas elecciones al Parlamento Europeo, en mayo pasado, la formación de Farage obtuvo el mejor resultado de su corta historia: casi cuatro millones y medio de votos, un 27,5% del total de sufragios y 24 eurodiputados, superando con holgura a tories y laboristas. Su ascenso —en 2004 y 2009 no logró sobrepasar la barrera del 17%, con 12 y 13 eurodiputados respectivamente— y el del Frente Nacional francés —que se alzó como primera fuerza francesa, con cerca del 27% de los votos— provocó un auténtico terremoto político en la capital comunitaria. El partido de Marine Le Pen se quedó finalmente a las puertas de formar grupo, pero UKIP logró congregar a su alrededor a una amalgama de partidos —desde el populista Movimiento Cinco Estrellas hasta el ultraderechista checo Svobodni— que no suscitaba grandes esperanzas de cohesión interna para los cinco años de legislatura. Lo que prácticamente nadie en la capital comunitaria esperaba es que las divisiones aflorasen apenas cuatro meses después de la formación de la Eurocámara.

Grigule no ha explicado las razones de su marcha del grupo. EFDD, en cambio, sí ha hecho público un comunicado en el que acusa a los dos grupos mayoritarios en la Eurocámara (populares y socialdemócratas) de haber chantajeado a la eurodiputada letona, al haberle ofrecido la presidencia de la delegación parlamentaria para Kazajistán a cambio de abandonar el grupo antieuropeo. En la nota Farage se emplea a fondo contra el presidente de la Eurocámara, el socialdemócrata Martin Schulz. "Bien podría ser el presidente de una república bananera", señala. "Es una pura falacia decir que el presidente la chantajeó o que le dijo que dejara el grupo", le ha replicado poco después un portavoz del Parlamento Europeo en declaraciones a Efe.

Más allá de la vertiente política, la disolución de EFDD también se ha dejado notar en el día a día del Parlamento Europeo. Schulz, ha anunciado el retraso de la decisión sobre la concesión del premio Sájarov, con el que la institución reconoce a “personalidades y colectivos que luchan por la defensa de los derechos humanos y las libertades fundamentales”. En la edición de este año destacaba la inclusión como finalistas del movimiento Euromaidán, germen de la revolución política ucrania que derrocó al Gobierno de Víctor Yanukóvich en febrero y que ha desembocado en un baño de sangre entre prorrusos y militares y fuerzas de seguridad.