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OBITUARIO

Gerry Conlon, uno de ‘los cuatro de Guildford’

Injustamente condenado con otros miembros de su familia por un atentado del IRA, su caso inspiró la película 'En el nombre del padre'

Gerry Conlon, uno de los 'cuatro de Guidford', con una copia del diario en el que se anunciaba su libertad.
Gerry Conlon, uno de los 'cuatro de Guidford', con una copia del diario en el que se anunciaba su libertad. CORDON

La primera imagen de Gerry Conlon en libertad, vindicada su inocencia después de 15 años de cárcel por un crimen que no había cometido, dio la vuelta al mundo en 1989 como encarnación de uno de los errores judiciales más graves cometidos en Reino Unido. Conocido como uno de “los cuatro de Guildford”, a quienes se imputó erróneamente un mortífero atentado del IRA, Conlon falleció el pasado sábado a los 60 años en su casa de Belfast a causa del cáncer. Su historia fue recreada en el cine con la película En el nombre del padre, que protagonizó Daniel Day-Lewis.

Gerry Conlon, Paddy Armstrong, Paul Hill y Carole Richardson, todos ellos católicos irlandeses, fueron detenidos en 1974 y condenados a cadena perpetua como responsables de un ataque con bomba del IRA contra un pub de Guildford (condado de Surrey) en el que murieron cuatro soldados y un civil. La campaña para que se revisara el caso, ante el creciente cuestionamiento de la legalidad de las pruebas policiales y del procedimiento seguido para arrancar confesiones a los acusados, no dio sus frutos hasta octubre de 1989, cuando el Tribunal de Apelaciones de Londres revocó la sentencia.

“Soy inocente, he estado encarcelado durante 15 años por algo que no hice. Y he visto a mi padre morir en una prisión británica por algo que tampoco hizo”, declaró entonces Conlon ante las puertas del tribunal, recordando además que las víctimas de aquel descarrilamiento de la justicia no fueron cuatro, sino en realidad 11 hombres y mujeres. Cuando su padre, Giuseppe, se trasladaba desde Belfast a la capital británica para ayudar al hijo recién arrestado, él también fue detenido y acusado junto a otras seis personas (todos ellos miembros de la misma familia, los Maguire) de colaborar con los autores del atentado facilitándoles los explosivos. Las pruebas científicas esgrimidas para sustentar esas siete nuevas condenas fueron finalmente desacreditadas por el mismo Tribunal de Apelaciones en junio de 1991, 11 años después de la muerte de Giuseppe Conlon entre rejas. Tenía un enfisema y había sido tratado con quimioterapia antes de ingresar en la cárcel.

Tres décadas después del juicio que condenó a “los cuatro de Guildford”, el Gobierno británico se disculpó por boca del entonces primer ministro, Tony Blair, que reconoció en una declaración televisada ante el Parlamento en febrero de 2005 “el trauma y el estigma que una condena injusta causó a los Conlon y a la familia Maguire”.

La autobiografía de Gerry Conlon (Proved Innocent, 1990) inspiró tres años más tarde un filme dirigido por Jim Sheridan que fue nominado al Oscar, así como su protagonista, Day-Lewis, acompañado en el reparto por Emma Thompson y Pete Postlethwaite en el papel de Giuseppe. Dos crisis nerviosas, un intento de suicidio y la adicción a las drogas y el alcohol fueron las secuelas de aquella terrible experiencia de haber pasado una cuarta parte de su vida encarcelado, según reconoció Conlon en años recientes.

A pesar de sus problemas personales, el antiguo preso se volcó desde que recobrara la libertad en asistir a quienes consideraba víctimas de otros errores judiciales y también participó en la campaña para exigir la liberación de los prisioneros británicos retenidos en la base estadounidense de Guantánamo.

Los responsables del atentado de Guildford nunca han sido llevados ante la justicia.