Kiev arrebata a los rebeldes Mariúpol

Las tropas ucranias retoman también varios pasos de la frontera con Rusia

Tropas ucranias cerca de la zona de combates en Mariúpol este viernes.
Tropas ucranias cerca de la zona de combates en Mariúpol este viernes. SHAMIL ZHUMATOV (REUTERS)

Tras cambiar repetidamente de manos en las últimas semanas, fuerzas armadas del Gobierno de Kiev retomaron el viernes el control de la ciudad de Mariúpol, de 500.000 habitantes y el puerto más importante de Ucrania en el mar de Azov, por donde sale buena parte de la producción de acero del Donbás, la cuenca minera que forman las provincias de Donetsk y Lugansk. Tras casi seis horas de violentos combates, la bandera ucrania se izaba en el Ayuntamiento de la ciudad, mientras Kiev reivindicaba también la reconquista de varios pasos en la frontera con Rusia, de unos 2.000 kilómetros de longitud y en la que desde el viernes controlaría un tramo de 125 kilómetros. Por esa misma frontera, denunció hoy el Departamento de Estado norteamericano, han cruzado en los últimos días tres tanques enviados por Moscú, así como armamento pesado.

Con estos avances, las nuevas autoridades del país se apuntan un importante logro en su ofensiva contra los rebeldes prorrusos, un enfrentamiento armado que se ha cobrado al menos 270 muertos desde que el 2 de mayo se iniciara la operación militar —o “antiterrorista”, en la denominación oficial— contra los separatistas, constituidos desde abril en las repúblicas independientes de Donetsk y Lugansk.

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La intervención en Mariúpol de la Guardia Nacional y de fuerzas especiales dependientes del Ministerio del Interior, con protagonismo especial del Batallón Azov, se inició de madrugada y duró poco menos de seis horas, ha contado en su cuenta de Facebook Arsen Avákov, ministro del Interior ucranio. En los combates, en los que se ha utilizado artillería pesada y que terminaron con la huida de la mayoría de los insurgentes de la ciudad, perdieron la vida cinco milicianos prorrusos y cuatro soldados de Kiev fueron heridos.

A diferencia de Slaviansk, el bastión rebelde por antonomasia y cercado desde hace un mes por el Ejército, la ciudad de Mariúpol —rodeada por dos colosales acererías propiedad del oligarca Rinat Ajmétov— ha sido un escenario cambiante durante el largo mes de enfrentamientos entre ambos bandos. El 9 de mayo los combates en torno a la comisaría central de policía dejaron una treintena de muertos, según fuentes oficiales. Ya entonces hizo su aparición en la ciudad el Batallón Azov, formado en buena parte por voluntarios afines al Sector de Derechas, el grupo ultranacionalista violento que a punto estuvo de hacer descarrilar la revolución ciudadana del Maidán en Kiev.

Dos días después, y con el objetivo de prevenir saqueos y evitar cualquier provocación callejera, patrullas conjuntas de policías y obreros de las dos plantas locales de Ajmétov, el hombre más rico de Ucrania, pusieron un poco de orden en la ciudad, pese a la presencia de bolsas de insurgencia. Ajmétov también pidió entonces al Ejército que se retirase de la ciudad para no caldear más los ánimos. Una semana después, la declaración del magnate a favor de Kiev y en contra de los “bandidos” de la República de Donetsk contribuyó a inclinar la ciudad, situada en un estratégico cruce de caminos entre Ucrania y Rusia, del lado gubernamental. De hecho, el 25 de mayo, cuando se celebraron las elecciones presidenciales —boicoteadas por completo en Donetsk y prácticamente inviables en otras localidades de la provincia—, Mariúpol destacó por el gran número de colegios abiertos y la normalidad de la votación.

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Envío de tanques rusos

El Departamento de Estado norteamericano ha confirmado este viernes que Rusia ha enviado tanques y armamento pesado a los separatistas prorrusos del este de Ucrania, dando por buenas las denuncias realizadas este jueves por el Gobierno de Kiev. Según fuentes del Departamento, un convoy con tres tanques T-64, varias lanzaderas múltiples de cohetes Grad BM-21 y otros vehículos militares cruzó en los últimos tres días la frontera cerca de la localidad ucraniana de Snizhne, informa Reuters.

"Confirmamos que los separatistas del este de Ucrania han adquirido armamento pesado y equipamiento militar de Rusia, incluidos tanques y lanzaderas múltiples de cohetes", dijo la portavoz del Departamento Marie Harf en un comunicado. "Nosotros estamos seguros de que estos tanques proceden de Rusia", añadió.

"También tenemos información de que Moscú ha concentrado lanzaderas múltiples de cohetes en un lugar del suroeste de Rusia, y las ha movido posteriormente. Los vídeos en Internet muestran lo que nosotros creemos que son estas mismas lanzaderas viajando por Lugansk", una de las regiones del este de Ucrania donde operan los separatistas prorrusos.

Un responsable occidental ha indicado que la información de Inteligencia sobre los movimientos de tanques hacia Ucrania ha sido compartida este viernes con los aliados de la OTAN. El secretario de Estado, John Kerry, se había quejado esta semana a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, por el continuado flujo de armas rusas hacia los separatistas.

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