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Elecciones en India

La ciudad sagrada de Benarés, el punto clave en las elecciones indias

Narendra Modi, el candidato hinduista, intenta alejarse de los fundamentalistas

Votantes en un colegio electoral de Amethi (India). Ampliar foto
Votantes en un colegio electoral de Amethi (India). AFP

India está expectante en saber si Narendra Modi, candidato del opositor y nacionalista hindú, Partido Bharatiya Janata, recibe el permiso para presentar su campaña en Benarés, la ciudad más sagrada del hinduismo. Camino al último día de las votaciones, el 12 de mayo, Modi esperaba hacer dos eventos mañana en Benarés, donde presentó su candidatura. Tambíen tenía previsto bañarse en el Ganges, un guiño muy significativo para la mayoría religiosa del país del sur de Asia. Pero hasta ahora no es claro si las autoridades locales le darán el permiso.

Durante su campaña, Modi, que se conoce como fundamentalista, ha intentado alejarse de los hinduistas más radicales y dar una imagen más secular. Hace un par de semanas un líder de su partido aseguró que los musulmanes tendrían que irse a vivir a Pakistán y un líder de una organización cercana pidió a los hinduistas evitar que los musulmanes compraran propiedades.

Desapruebo cualquier declaración irresponsable y les pido a los que las están haciendo que se abstengan

Narendra  Modi, candidato nacionalista hindú

Tras el debate que se desató, el candidato hinduista escribió en twetter: “Desapruebo cualquier declaración irresponsable y les pido a los que las están haciendo que se abstengan”. Aseguró también que esos mensajes desviaban su campaña de los asuntos de buen gobierno y desarrollo. Y es que justo el candidato hinduista ha tenido cuidado de hablar menos de religión y más de desarrollo, apuntan los analistas. Gran parte de la “Modi manía”, la intención de votantes de preferirlo, es porque ha sabido vender la imagen Gujarat, el Estado que gobierna, como la quinta economía del país, en pleno crecimiento, a 10% anual, el doble del promedio nacional.

Candidato a primer ministro, Narendra Modi. ampliar foto
Candidato a primer ministro, Narendra Modi. AFP

Pero en India las opiniones con respecto Modi, el favorito según las encuestas, están divididas y son diametralmente opuestas. Los que lo apoyan creen que, de ser primer ministro, llegaría a salvar a India de la arraigada corrupción, que daría rumbo a la estancada dirección del país o que el crecimiento económico volvería a dar a India el halo de superpotencia en ciernes. Sus detractores, sin embargo, temen que sería un líder autoritario, que su Gobierno sólo beneficiaría a algunos grupos (entre ellos los hinduistas y los empresarios) y sobre todo que se pondría en riesgo el relativo equilibrio que existe entre hinduistas y musulmanes.

“Modi cree en el nacionalismo hindú, en definir a India en base a su cultura y su religión”, explica Nilanjan Mukhopadhyay, autor de la biografía Narendra Modi: el hombre, los tiempos. Desde su infancia pertenece al Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS), que quiere decir “Organización Nacional de Voluntarios” y que es una controvertida organización de derechas que promueve el nacionalismo, las tradiciones y religión hindú y que ha sido acusada de algunos atentados. “Está formado por fascistas, terroristas de extrema derecha”, apunta el analista Bharat Bhushan. Los analistas coinciden que Modi es el candidato del RSS, organización de la que sigue estando muy cerca.

Nalin Kolhi, portavoz del BJP dice que las peleas entre musulmanes e hinduistas son “incidentes desafortunados”

En Gujarat en 2002, durante el gobierno de Modi, la quema de un tren con peregrinos hindúes en los que murieron 58, provocó una ola de violencia que terminó con 1.000 vidas, sobre todo musulmanes. Líderes de la minoría musulmana acusaron a las fuerzas de seguridad de no haberlos protegido. Modi fue investigado por equipo especial ordenado por el Tribunal Supremo, que en 2012 aseguró que no había suficiente evidencia para inculparlo. Pero, un amplio sector de la población piensa que no tomó las medidas adecuadas para detener la matanza. “Modi pudo haber hecho más. Tardaron mucho tiempo en detener la violencia. Y no ha habido una correcta persecución de los culpables”, asegura Mukhopadhyay.

Una democracia exitosa debe proveer seguridad a todas las minorías

R. P. Pathak, director de Ciencias Políticas de la Universidad Hindú de Benarés

El candidato del BJP nunca se ha disculpado y acusa a los medios de querer difamarlo. Tampoco se pronunció en contra de la violencia que estalló en septiembre del año pasado en Muzaffarnagar, Uttar Pradesh y que dejó 65 muertos. Nalin Kolhi, portavoz del BJP dice que las peleas entre musulmanes e hinduistas son “incidentes desafortunados” y que el Estado de Gujarat era históricamente sensible, pero que pararon tras el sangriento episodio de 2002. “Se hizo todo lo posible: el ejército llegó tras 20 horas del estallido de violencia y se rescataron a más de 3.000 musulmanes vulnerables”, dice.

Un gobierno radical podría poner en riesgo la visión secular de India, la unidad en la diversidad, aseguran los expertos. “Una democracia exitosa debe proveer seguridad a todas las minorías”, en palabras de R. P. Pathak, director de Ciencias Políticas de la Universidad Hindú de Benarés.

Se espera que la gran mayoría de musulmanes voten para el partido que evite la victoria del BJP, pero podrían haber excepciones. Tal vez la más curiosa será precisamente en la disputada ciudad de Benarés, donde se votará el próximo 12 de mayo. Allí el partido musulmán Quami Ekta Dal aseguró que le dará su apoyo. Esto tras de que otros partidos, entre ellos el del Congreso y el anticorrupción AAP, se negaran a poner como candidato común anti Modi a Mukhtar Ansari. Este miembro de la asamblea legislativa está en la cárcel por varios crímenes, entre ellos asesinato.