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El genocidio de Ruanda

Ruanda conmemora mañana el vigésimo aniversario de la matanza que acabó con la vida de 800.000 personas en cien días -entre el 20 y el 40 por ciento de su población-, tragedia que será recordada en todo el país con diferentes actos en honor a las víctimas

  • Unas 800.000 personas fueron asesinadas en el genocidio de Ruanda, en una de las páginas más tristes de la Historia, ocurrida en ese minúsculo país de África Central entre abril y julio de 1994. En la imagen, un voluntario de Médicos Sin Fronteras reúne a decenas de cadáveres fuera de un campamento de refugiados en Ruanda, 22 de julio de 1994.
    1Unas 800.000 personas fueron asesinadas en el genocidio de Ruanda, en una de las páginas más tristes de la Historia, ocurrida en ese minúsculo país de África Central entre abril y julio de 1994. En la imagen, un voluntario de Médicos Sin Fronteras reúne a decenas de cadáveres fuera de un campamento de refugiados en Ruanda, 22 de julio de 1994. Reuters
  • La mayoría de las víctimas fueron tutsis, aunque también fueron exterminados hutus, la etnia a la que pertenecían los autores de la matanza, soldados del Ejército y miembros de la milicia extremista "Interahamwe" (los que matan juntos). En la imagen, niños piden comida en un orfanato en Ruanda, 5 de agosto de 1994.
    2La mayoría de las víctimas fueron tutsis, aunque también fueron exterminados hutus, la etnia a la que pertenecían los autores de la matanza, soldados del Ejército y miembros de la milicia extremista "Interahamwe" (los que matan juntos). En la imagen, niños piden comida en un orfanato en Ruanda, 5 de agosto de 1994. Reuters
  • El mayor genocidio registrado en el mundo, según la ONU, comenzó la noche del 6 de abril de 1994, sólo horas después de que el presidente del país, Juvenal Habyarimana, muriera, cuando fue alcanzado por dos misiles el avión en el que se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Kigali. En la imagen, un niño con una gran herida en el rostro, descansa en un campamento de refugiados cerca de Kibeho en Ruanda, 1995.
    3El mayor genocidio registrado en el mundo, según la ONU, comenzó la noche del 6 de abril de 1994, sólo horas después de que el presidente del país, Juvenal Habyarimana, muriera, cuando fue alcanzado por dos misiles el avión en el que se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Kigali. En la imagen, un niño con una gran herida en el rostro, descansa en un campamento de refugiados cerca de Kibeho en Ruanda, 1995. AFP
  • Habyarimana, que había llegado al poder en 1973 mediante un golpe de Estado, pertenecía a la etnia hutu, mayoritaria en el país, con un 85 por ciento del total de su población. En la imagen, una niña sujeta a su hermana en Kigali, 27 de mayo de 1997.
    4Habyarimana, que había llegado al poder en 1973 mediante un golpe de Estado, pertenecía a la etnia hutu, mayoritaria en el país, con un 85 por ciento del total de su población. En la imagen, una niña sujeta a su hermana en Kigali, 27 de mayo de 1997. AFP
  • Los hutus atribuyeron el magnicidio a los tutsis del Frente Patriótico Ruandés (FPR), movimiento guerrillero con el que habían librado una guerra civil intermitente desde 1990. En la imagen, un hombre saquea una vivienda tras ser asesinados sus propietarios, en la ciudad de Kigali, 11 de abril de 1994.
    5Los hutus atribuyeron el magnicidio a los tutsis del Frente Patriótico Ruandés (FPR), movimiento guerrillero con el que habían librado una guerra civil intermitente desde 1990. En la imagen, un hombre saquea una vivienda tras ser asesinados sus propietarios, en la ciudad de Kigali, 11 de abril de 1994. AFP
  • En cuanto corrió la voz de que Habyarimana había muerto, los hutus comenzaron a matar a tutsis y miembros moderados de su propia etnia: hombres, mujeres, niños y ancianos fueron masacrados a tiros y machetazos. En la imagen, refugiados tutsis juegan en el campamento de Niashishi en Ruanda, 7 de abril de 1994.
    6En cuanto corrió la voz de que Habyarimana había muerto, los hutus comenzaron a matar a tutsis y miembros moderados de su propia etnia: hombres, mujeres, niños y ancianos fueron masacrados a tiros y machetazos. En la imagen, refugiados tutsis juegan en el campamento de Niashishi en Ruanda, 7 de abril de 1994. AFP
  • Ruanda, con ocho millones de habitantes, se convirtió en una inmensa fosa común ante la pasividad del mundo. En la imagen, un grupo de trabajadores descargan muertos de un camión para echarlos a una fosa común, en el campo de refugiados ruandeses de Goma (Zaire), 9 de junio de 1994.
    7Ruanda, con ocho millones de habitantes, se convirtió en una inmensa fosa común ante la pasividad del mundo. En la imagen, un grupo de trabajadores descargan muertos de un camión para echarlos a una fosa común, en el campo de refugiados ruandeses de Goma (Zaire), 9 de junio de 1994.
  • Las matanzas continuaron hasta principios de julio, cuando más de un millón y medio de ruandeses, sobre todo hutus, huyeron a Zaire (actual República Democrática del Congo), Tanzania y Burundi ante el avance de las fuerzas del FPR, que acabó ocupando Kigali y casi todo el país. En la imagen, niños ruandeses imploran a soldados de Zaire que les dejen cruzar la frontera para reunirse con sus madres, que pasaron instantes antes, 20 de agosto de 1994.
    8Las matanzas continuaron hasta principios de julio, cuando más de un millón y medio de ruandeses, sobre todo hutus, huyeron a Zaire (actual República Democrática del Congo), Tanzania y Burundi ante el avance de las fuerzas del FPR, que acabó ocupando Kigali y casi todo el país. En la imagen, niños ruandeses imploran a soldados de Zaire que les dejen cruzar la frontera para reunirse con sus madres, que pasaron instantes antes, 20 de agosto de 1994. AP
  • En apenas 48 horas, las ciudades fronterizas zaireñas de Goma y Bukavu vieron llegar a 1,2 millones de refugiados ruandeses, que vivían en miserables condiciones, lo que pronto causó que se registrasen brotes de cólera, disentería, meningitis y otras enfermedades. En la imagen, miles de ruandeses esperando recibir alguna ayuda de los organismos internacionales en los campos para refugiados de la zaireña ciudad de Goma, 29 de junio de 1994.
    9En apenas 48 horas, las ciudades fronterizas zaireñas de Goma y Bukavu vieron llegar a 1,2 millones de refugiados ruandeses, que vivían en miserables condiciones, lo que pronto causó que se registrasen brotes de cólera, disentería, meningitis y otras enfermedades. En la imagen, miles de ruandeses esperando recibir alguna ayuda de los organismos internacionales en los campos para refugiados de la zaireña ciudad de Goma, 29 de junio de 1994.
  • Los victoriosos tutsis del FPR formaron un Gobierno en Kigali e instaron a los refugiados a regresar al país, pero al mismo tiempo pidieron a la comunidad internacional la formación de un tribunal para juzgar a los hutus por genocidio. En la imagen, un hombre carga un muerto en un camión en el campo de refugiados ruandeses de Kibunda (Zaire), 2 de agosto de 1994.
    10Los victoriosos tutsis del FPR formaron un Gobierno en Kigali e instaron a los refugiados a regresar al país, pero al mismo tiempo pidieron a la comunidad internacional la formación de un tribunal para juzgar a los hutus por genocidio. En la imagen, un hombre carga un muerto en un camión en el campo de refugiados ruandeses de Kibunda (Zaire), 2 de agosto de 1994.