MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ | VICEPRESIDENTE DEL PARLAMENTO EUROPEO

“En la UE no hay entusiasmo por sancionar a Rusia por la crisis en Crimea”

El político del PSOE se muestra crítico con la actuación de los Veintiocho en el conflicto ucranio "Los castigos afectarían más a los países que los imponen que a Moscú", afirma

Miguel Ángel Martínez, durante un debate sobre Europa en Madrid.
Miguel Ángel Martínez, durante un debate sobre Europa en Madrid.

Mejor no meter una pajita por la nariz de un león. Así se refiere el vicepresidente del Parlamento Europeo, Miguel Ángel Martínez (Madrid, 1940), a las sanciones comerciales con las que la UE amenaza a Rusia por la crisis en Crimea. "No hay entusiasmo por imponer castigos. ¿Cómo va a haberlo si los Estados sancionadores se verían mucho más afectados que Moscú? ¿Cómo va Francia a renunciar a vender dos portahelicópteros que están salvando el empleo en la construcción naval del país?", argumenta en Madrid el político del PSOE.

“La sociedad ucrania es frágil en cuanto a población, lenguas, religiones... En vez de mimarla, la UE se dedicó a enredar”, reprocha Martínez. Justo antes, había aclarado que su posición “no es la más compartida” en la Eurocámara. “Se cometió un error fundamental. Cuando el acuerdo de asociación [con la UE] estaba casi listo, se comunicó a Kiev que este pacto era incompatible con el tratado de libre comercio con Moscú. Es muy difícil que un presidente acepte suspender esa alianza. El 60% de su comercio está relacionado con Rusia”, afirma.

Martínez asegura que ahora hay dirigentes europeos al más alto nivel que se retractan y sostienen que ambos tratados no eran excluyentes. Tarde, añade. “La postura de la UE debe ser la de la coherencia”. Y en este punto vuelve a hacer autocrítica: “La UE lo tiene muy difícil después de su papel en Kosovo. Las facturas se pagan: algunas, inmediatamente; otras, después de algunos años. La independencia de Kosovo se construyó en contra del orden constitucional de Serbia, el país del que era parte integral. En aquel momento eso no nos paralizó”.

Aun así, insiste en que la hoja de ruta de la UE en esta crisis ha de basarse en la coherencia: “Con Ucrania, debemos exigir la unidad territorial y mantener abiertas las fronteras y el proyecto de integración; con Rusia, a pesar de que no tengo la menor simpatía por sus políticas, debemos apostar por el diálogo a todos los niveles, dejando claro que nuestra relación con Kiev no implica hostilidad hacia Moscú”, expone.

El socialista reclama que en Ucrania se consoliden las instituciones democráticas y propias de un Estado de derecho, “de las que por lo pronto carece”, y tacha de “inaceptable” que el Gobierno haya abolido la Ley sobre la Política Lingüística del Estado, que permitía a las regiones declarar la cooficialidad del ruso, una lengua que habla un alto porcentaje de la población “que automáticamente ha quedado enajenada”.

Pese a la escalada de tensión, Martínez rechaza las comparaciones de este conflicto con la guerra fría. La comunicación entre ambos supuestos bandos, apunta, "es de tal magnitud, que imposibilita que se vaya más allá de dificultades y malentendidos". Y vuelve sobre la necesidad de diálogo: "Para nada supone perder capacidad de crítica".

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50