Al menos tres de las víctimas mortales por el derrumbe en Harlem son mexicanas

Dos mujeres han muerto por la explosión. Las autoridades tratan de averiguar si hay más fallecidos de esta nacionalidad

Continúan las labores de rescate en Harlem.
Continúan las labores de rescate en Harlem.B. MCDERMID / REUTERS

El derrumbe de dos edificios en el barrio neoyorquino de East Harlem ha afectado directamente a la comunidad mexicana que vive allí. En la tarde de este jueves se ha confirmado que, de momento, tres personas de nacionalidad mexicana se encuentran entre las siete víctimas mortales que dejó el siniestro, producido por una fuga de gas. Se trata de una mujer de 43 años originaria del Estado de Puebla (centro del país) y su hija de 22 años, de nacionalidad estadounidense. El hijo menor de la familia - de 15 años - se encuentra hospitalizado en estado crítico. También se ha conocido la muerte de un joven de 22 años del Estado de Guerrero (sur de México).

La cónsul general de México en Nueva York, la embajadora Sandra Fuentes, es la persona que está al frente de los contactos para dar el apoyo necesario a las familias en caso de que solicitaran la repatriación de los cuerpos. Fuentes ha confirmado a EL PAÍS que la familia a la que pertenecían las dos fallecidas vivía en Estados Unidos desde hace más de 20 años y habitaba en el edificio en el que se produjo la explosión. También que los dos hijos tenían nacionalidad estadounidense puesto que nacieron allí, mientras que no le constaba el estatus migratorio de los padres. "Todo lo que sabemos que llevaban muchísimos años aquí pero no tenían nacionalidad estadounidense".

La mañana de este miércoles 12 de marzo, antes de la explosión, el padre de familia salió a trabajar y se dirigió al restaurante americano en el que está empleado como cocinero. Su mujer, originaria del Estado Puebla, se quedó en casa con sus dos hijos. La hija mayor acababa de graduarse como chef.Del joven guerrerense cuya muerte se ha confirmado en la tarde del jueves no se sabe mucho pero aparece en la base de datos del consulado, lo que me hace pensar que ya acudió a buscar algún documento o pasaporte", explica la cónsul Fuentes.  

El derrumbe de dos bloques de viviendas en el barrio de Harlem tuvo lugar después de una explosión aproximadamente a las 09.15 horas de este miércoles. Un escape de gas hizo que los edificios – estructuras con más de cien años de antigüedad – colapsaran. Los servicios de emergencia continúan con las labores de rescate entre los escombros de los inmuebles 1644 y 1646 de Park Avenue puesto que hay varios desaparecidos. El accidente ha dejado siete fallecidos y más de 60 personas heridas.

El alcalde de Nueva York, Bill De Blasio, ha ofrecido una rueda de prensa en la que aseguró que cualquier afectado por la tragedia será atendido “sin importar su estatus migratorio”. En su intervención, tanto De Blasio como la presidenta del Consejo Municipal de Nueva York – Melissa Mark Viverito, de origen puertorriqueño – han insistido en que los residentes no tienen que tener miedo de acudir a las autoridades puesto que nadie va a ser perseguido por su condición migratoria. La cónsul Fuentes ha confirmado que todos los gastos de alojamiento están corriendo por parte de la ciudad de Nueva York, también los gastos médicos del menor que se encuentra ingresado.

Muchos de los poblanos que deciden emigrar a Estados Unidos en busca de trabajo lo hacen a la ciudad de Nueva York. Es un tipo de migración histórica que responde a un efecto llamada: los mexicanos se establecían en ciudades en las que ya había otros familiares o vecinos de sus comunidades. Según los datos del Gobierno de Puebla, actualmente el 1,4% de los 5,78 millones de poblanos vive en EE UU y la mayoría se concentra en Nueva York. Los residentes del East Harlem fueron durante mucho tiempo principalmente de origen puertorriqueño aunque en los últimos años la población mexicana ha aumentado. Desde la cancillería de México en Nueva York calculan que en el barrio residen unas 10.000 personas de origen mexicano.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

Joel Magallán, director de la Asociación Tepeyac de Nueva York, conoce bien la zona. Dice que "la calle 116 tiene muchos mexicanos, incluso demasiados, además de ecuatorianos, puertorriqueños y algunos dominicanos". Desde que se produjo la explosión, sus oficinas han recibido muchas llamadas de mexicanos "que saben que sus familiares viven en Nueva York, pero no dónde exactamente y están preocupados". Ellos están trabajando directamente con el consulado y con los vecinos de la zona para intentar localizar a los ocupantes de los dos edificios que colapsaron. "Son edificios viejos, que tienen fallas. Parece que, antes de la explosión, los ocupantes telefonearon a la compañía de gas para avisar de que había un escape. Pero no llegaron a tiempo".

"El lugar de la explosión es un verdadero infierno"

La cónsul de México en Nueva York, Sandra Fuentes, no duda en definir el lugar del barrio neoyorquino de Harlem en el que tuvo lugar este miércoles la explosión como "un verdadero infierno". Las labores de apoyo a las víctimas la han llevado ayer y hoy a visitar la zona, "donde todavía queda mucho por hacer, todavía hay que asegurarse de que no hay más víctimas entre los escombros". Por el momento, hay tres fallecidos de origen mexicano y un herido en estado crítico. "Ayer, varias horas después de la explosión, todavía había pequeños fuegos. Ha quedado destrozado".

"Es muy pronto para establecer responsabilidades", dice Fuentes, que explica que las autoridades de Nueva York son las encargadas de hacer las averiguaciones de las cuales se desprenderá si hubo negligencia. "Es una queja recurrente de los habitantes de Nueva York escuchar que las instalaciones y la infraestructura de la ciudad es muy deficiente y muy vieja", comenta.

Respecto al apoyo a las familias, la cónsul ha asegurado que "por supuesto que ayudaremos a las víctimas, si es que así lo quieren, a presentar demandas si procede" o a reclamar indemnizaciones, aunque ha insistido en que esa sería una etapa posterior. "Todavía estamos prácticamente apagando el incendio". La diplomática asegura que, por el momento, los familiares de los fallecidos no han decidido si repatriarán los cuerpos.

Las viviendas de varias familias mexicanas se han visto afectadas por la explosión. "Alrededor de una treintena de mexicanos están alojándose en los albergues de la Cruz Roja porque no pueden regresar ahora a sus casas", explica la cónsul, que ha insistido en que los ciudadanos se sientan confiados en acudir a las autoridades "sea cual sea su situación migratoria, como ha adelantado el alcalde De Blasio".

En el caso de las víctimas mortales de origen mexicano, una de ellas - la más joven - había nacido en EE UU. La madre, también fallecida, no tenía nacionalidad estadounidense aunque la cónsul no ha podido precisar si se encontraba de manera irregular en el país. Lo mismo ocurre con el joven de Guerrero, de quien la cónsul acababa de conocer su fallecimiento y aseguró no conocer su situación migratoria.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50