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La UE y el FMI ofrecen ayuda financiera al nuevo régimen de Ucrania

Bruselas reitera su oferta de un acuerdo comercial con Kiev como el que rechazó Yanukóvich

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ayer en Sidney. Ampliar foto
La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ayer en Sidney. EFE

La nueva oleada de tensiones que atraviesa Ucrania comenzó hace tres meses, cuando el entonces presidente, Víctor Yanukóvich, renunció a última hora al acuerdo comercial que negociaba con la Unión Europea por las presiones –y ayudas en dinero contante y sonante- que le ofrecía el presidente ruso, Vladímir Putin. Ahora, una vez depuesto Yanukóvich y con un Gobierno proocidental en proceso de formación, la UE reitera a Kiev su oferta de ayuda financiera y de un acuerdo comercial que atraiga a su vecino del este al espacio europeo.

“Creo que los ucranios van a firmar el acuerdo”, aseguró el comisario europeo de Comercio, Karel de Gucht, aunque admitió que los plazos no están claros. “No sé cuándo será. Primero necesitamos un nuevo Gobierno, que debe tomar una decisión democrática y debe hacerlo en una situación estable”, añadió el político belga a la cadena Sky News. Olli Rehn, vicepresidente económico de la Comisión, añadió que la UE está preparada para ofrecer ayuda financiera a Ucrania.

La oferta de un acuerdo comercial no es ninguna novedad. Fue el presidente Yanukóvich el que dijo no a la UE a finales del pasado mes de noviembre. Pero el que la UE lo vuelva a poner sobre la mesa tan solo 24 horas después de la caída del régimen prorruso muestra el cambio de tornas en la escena política ucrania.

El ministro británico de Exteriores, William Hague, también tendió la mano al nuevo Gobierno en una entrevista concedida hoy domingo a la BBC. “Si hay un paquete económico, será importante que Rusia no sabotee esta ayuda europea y colabore” para mejorar “la desesperadamente difícil” situación de Ucrania, aseguró Hague. Lituania, el país que ostentaba la presidencia de la UE cuando Yanukóvich dio el plantón a Europa, también reiteró la oferta de un acuerdo comercial.

Esta cascada de declaraciones se unen a las que hicieron durante el sábado distintos responsables políticos europeos. Todos ellos respaldaron al nuevo régimen, en contra de los deseos del Kremlin, que considera que se ha traicionado el acuerdo entre los distintos sectores ucranios auspiciado por los Gobiernos de Polonia, Francia y Alemania.

Berlín y Londres insistieron el sábado en la necesidad de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ofrezca ayuda a Ucrania, un país con gigantescas necesidades financieras y cuya situación económica es muy complicada. Esa presión ha comenzado ha surtir efecto y la directora del FMI, Christine Lagarde, confirmó este domingó en Sidney (Australia) que el organismo internacional está dispuesto a prestar apoyo financiero a Ucrania si sus autoridades así lo solicitan.

Lagarde recordó durante la cumbre de ministros de Finanzas del G-20 que Ucrania forma parte del FMI y agregó que el organismo “está ahí para servir a todos sus miembros”.  “Si las autoridades ucranianas piden el apoyo del FMI, ya sea desde el punto de vista de la política, del apoyo económico o en discusiones sobre las reformas económicas, evidentemente que estamos preparados para hacerlo”, afirmó Lagarde.

Sin embargo, precisó que el FMI está esperando a que la situación se estabilice y a que haya alguien con quien hablar “porque son necesarias dos partes para cualquier discusión”. Con estas palabras, Lagarde sugirió que el organismo que dirige no hará propuestas concretas hasta que de la crisis que sacude el país surja un liderazgo político claro.

Tan pronto como las autoridades ucranianas lo pidan, el FMI estará listo “para ayudar con el diagnóstico de la situación actual, que claramente ha evolucionado dramáticamente desde el punto de vista humanitario y económico”, reconoció Lagarde. La directora del organismo quiso asegurar que el FMI tendrá un rol “catalítico” en el devenir económico de Ucrania, pero lo cierto es que las dudas sobre su capacidad de maniobra surgieron ya en el seno de la cumbre del G-20. El grupo que reúne las economías más poderosas del mundo lamentó en un comunicado la situación de bloqueo que sufre el organismo.

Ashton destacaba la importancia de reformar la Constitución, formar un nuevo Gobierno “inclusivo” y crear las condiciones para unas elecciones que se han convocado para el 25 de mayo, el mismo día en el que los europeos están convocados a las urnas para renovar la Eurocámara. Tanto la jefa de la diplomacia europea como el presidente de la Comisión, José Manuel Barroos, y el presidente del Parlamento , Martin Schulz, mostraron su satisfacción por la liberación de la ex primera ministra y líder opositora, Yulia Timoshenko.