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Absuelta la policía por la muerte que originó los disturbios de Londres en 2011

La familia de Mark Duggan insiste en que fue asesinado porque no llevaba pistola

Los familiares de la víctima lloran tras conocer el fallo de la comisión.
Los familiares de la víctima lloran tras conocer el fallo de la comisión. Reuters

El jurado encargado de decidir si la policía actuó legalmente al matar a Mark Duggan el 4 de agosto de 2011 ha concluido por 8 votos a 2 que así fue. Pero también ha llegado a la conclusión de que no iba armado en el momento en que la policía disparó contra él nada más bajarse de un taxi en Tottenham. Su muerte causó aquel día una serie de protestas en ese barrio del norte de Londres que acabó por provocar escenas de violencia en otros barrios de la capital y luego en otras ciudades de Reino Unido durante varios días.

El veredicto que absuelve a Scotland Yard fue muy mal recibido por los familiares y amigos de Duggan. Su hermano, Shaun Hall, arremetió contra los siete hombres y tres mujeres que componían el jurado nada más pronunciar estos el veredicto absolutorio. Luego, familiares y amigos del joven Duggan abuchearon constantemente al número dos de Scotland Yard, Mark Rowley, cuando este intentaba dirigirse a los medios a las puertas de los juzgados londinenses. Mientras él hablaba, la gente le lanzaba gritos de “asesino” al jefe policial.

Carole Duggan, tía del fallecido, declaró en nombre de la familia que su sobrino había sido “ejecutado” por la policía. “El 4 de agosto de 2011 un hombre desarmado fue abatido en Tottenham. Hoy hemos oído lo que solo podemos calificar de un juicio perverso. El jurado ha concluido que no tenía ninguna pistola en sus manos y sin embargo le abatieron a tiros. Para nosotros, eso es un asesinato ilegal”, declaró. “Fue ejecutado y seguimos pensando eso y vamos a seguir luchando sin descanso hasta que se haga justicia con Mark, por sus hijos y por todos aquellos que han muerto estando detenidos sin haber hecho nada”, añadió.

La muerte de Duggan fue un catalizador de las frustraciones de la minoría negra, que se siente perseguida por la policía lo mismo en Londres que en otras ciudades del país. Los jóvenes de Tottenham, y con ellos los de muchos otros barrios, creen que no dispararon contra él por lo que era, sino por lo que parecía. Y sostienen que Scotland Yard trató como un gánster a quien era solo un chorizo.

Toda la polémica arranca por el hecho de que la policía asegura que vio a Duggan empuñar una pistola y la familia sostiene que no iba armado. El jurado ha concluido que el joven iba armado en el momento de subir al taxi del tipo llamado minicab en el que estaba cuando los policías empezaron a perseguirle. Pero sostienen también que no llevaba la pistola en el momento de bajar del coche, instantes antes de ser tiroteado, y que lo más probable es que la tirara justo antes de que el coche se detuviera.

El fallo amenaza con generar de nuevo tensiones en la comunidad negra, aunque anoche no se habían producido más incidentes que las escenas de gran enfado dentro y fuera del tribunal.

El veredicto ha indignado también a algunos políticos, como el diputado laborista por Tottenham, David Lammy, que opina que hay “aspectos en este veredicto que nos dejan perplejos y parecen contradictorios a ojos de algunos de los que hemos seguido el proceso durante meses”. “Quedan algunas cuestiones por responder”, advirtió.