“Temen más al sur que al este”

Wlodzimierz Borodziej, historiador polaco, no ve amenazas en la hegemonía alemana

Wlodzimierz Borodziej es historiador especializado en las relaciones polaco-alemanas en la historia moderna y es catedrático de la Universidad de Varsovia. Sostiene que la Europa de hoy no podría exisitir sin Alemania. “La historia oscurece la actual imagen de Alemania dentro de Europa debido a su búsqueda de hegemonía y a dos guerras mundiales. El Estado nacional alemán le parecía demasiado grande a Europa, que lo percibía como una amenaza. Hoy en día, estos clichés ya no demuestran nada. Alemania es el país más fuerte desde los puntos de vista económico y político, pero no veo ninguna amenaza por su parte”. Borodziej considera que tras las humillantes derrotas en las dos guerras mundiales, la Alemania de hoy sigue siendo una gran potencia económica, pero maneja con prudencia su poder político.

El historiador afirma que las relaciones polaco-alemanas son cada vez más normales y que el problema territorial entre ambos países se cerró hace mucho tiempo: “Es imposible crear en Alemania el virus del revanchismo. En Polonia, los políticos anti-europeos intentan como pueden alimentar estos miedos en el siglo XXI, pero les pueden el tiempo y el sano juicio. Simplemente, las relaciones polaco-alemanas son cada vez más normales.”

Sobre los estereotipos, como el del polaco vago y el del alemán arrogante piensa que algunos conceptos siguen arraigados. “Para el alemán, Polonia no es un país del mismo calibre e importancia que Francia, y el polaco teme que la poderosa Alemania pueda hacernos daño. Sin embargo, hoy en día, lo que más enfrenta a los alemanes con su herencia histórica son el temor y la desconfianza que manifiestan hacia ellos los vecinos del sur y no tanto los del este. Hace un cuarto de siglo, esto también resultaba difícil de imaginar”.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete
Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS