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CRISIS ISRAEL-LÍBANO

Israel golpea El Líbano en respuesta a los cohetes contra el norte del país

Los proyectiles no han causado daños personales

El aeropuerto de Haifa permanecerá cerrado hasta el domingo "por precaución"

El Ejército de Israel ha atacado esta mañana un blanco en el sur del Líbano poco después de amanecer. Era su respuesta al lanzamiento, ayer por la tarde, de cuatro cohetes Katyusha contra el norte de su territorio. Uno de los impactos fue interceptado por el sistema antimisiles de la Cúpula de Hierro y los demás cayeron en zonas abiertas, sin causar daños personales y sí algunos cortes de electricidad y rasponazos de metralla en una decena de casas, en el oeste de Galilea. Cerca de 150.000 personas tuvieron que refugiarse en recintos blindados, especialmente en Nahariya y Acre, donde las sirenas se activaron como medida de aviso.

Según ha confirmado un portavoz militar esta mañana, sus aviones han disparado en la zona de Na'ameh, entre Sidón y Beirut, han golpeado “con éxito” su objetivo y han regresado a la base sin incidentes. Al Manar TV, un canal libanés vinculado con la milicia chií Hezbolá, confirma que se ha destruido una especie de silo con túneles, donde el Frente Popular para la Liberación de Palestina guardaba armamento. No se han reportado heridos. Ramez Mustafa, un comandante del FPLP, ha enviado de seguido un comunicado en el que amenaza con otra réplica contra Israel “en el lugar y en el momento oportunos”.

Este mismo portavoz ha confirmado que en la zona atacada por Israel no hay infraestructura alguna de las Brigadas Abdullah Azzam, un grupo yihadista vinculado a Al Qaeda en Líbano, que ha reivindicado la lluvia de cohetes de ayer contra el país vecino. Desde el primer momento, la Inteligencia israelí descartó que fuese Hezbolá, el enemigo clásico al sur del Líbano, quien estuviese tras el ataque, que catalogan como un “hecho aislado” y esperan no tenga continuidad. Pese a ello, el aeropuerto de Haifa permanecerá cerrado “por precaución” hasta el domingo y se han vetado los vuelos no militares al norte de esta ciudad, hasta la frontera.

“Israel no consentirá agresiones terroristas procedentes de Líbano”, ha comunicado el teniente coronel Peter Lerner. Ya anoche, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, emitió una nota en la que dejaba claro que Israel “hará daño a quien le hace daño”. La respuesta se esperaba inminente. Sus portavoces están acusando directamente al Gobierno de Beirut por no impedir que grupos islamistas se desplieguen por su territorio, un discurso similar al que se usa contra Hamás en la franja de Gaza.

El martes, el ministro de Defensa, Moshe Yaalon , ya advirtió que “en el pasado, las fronteras han sido relativamente tranquilas, pero ya no hay garantías. Oriente Medio está caliente y turbulento y debemos estar atentos”. Justo la pasada semana, Hezbolá y el Ejecutivo de Líbano acusaron a Israel de estar detrás del atentado con coche bomba que dejó 25 muertos en el sur de Beirut, en un feudo chií.

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