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Ordenan liberar a Rafael Caro Quintero, considerado el narco de narcos

Fue condenado a 40 años por el asesinato de un agente de la DEA en 1985

Imagen cedida por la DEA de una lista de fugitivos internacionales en la que aparece un retrato del narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero.
Imagen cedida por la DEA de una lista de fugitivos internacionales en la que aparece un retrato del narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero.

Un tribunal federal mexicano ordenó la liberación inmediata de Rafael Caro Quintero (1952, La Noria, Sinaloa), conocido como el narco de narcos en la década de los ochenta. El narcotraficante, que llevaba 28 años en la cárcel cumplía condena por el brutal asesinato de un agente de la DEA en 1985 pero un error de forma durante el proceso le ha abierto las puertas de la prisión.

Caro Quintero, fundador del cártel de Guadalajara junto a otros dos históricos como Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo, Don Neto, había sido condenado a 40 años de cárcel por el asesinato Enrique Kiki Camarena, un agente que gracias a su infiltración en el cartel había desmantelado una millonaria plantación de droga. Como venganza, los narcotraficantes los secuestraron, lo torturaron y lo enterraron vivo en una finca de Michoacán. A partir de ese momento la DEA lanzó una de sus misiones más ambiciosas para tratar de localizar a los responsables de la muerte de uno de los suyos.

Junto con Caro Quintero también recibió sentencia Don Neto. Ambos fueron encontrados además responsables de otros asesinatos y de tener secuestrados a 4.000 personas en sembradíos de droga en Chihuahua. Pese a que a Caro Quintero le correspondían 199 años de prisión y a Don Neto 150 años, sólo se les impuso una pena de 40 años de cárcel a cada uno, ya que en la legislación vigente en 1985, que debía aplicárseles, no se podía imponer una sanción mayor.

El tribunal acaba de determinar que el capo fue juzgado de manera indebida por el homicidio del agente, ya que al no ser un diplomático ni un integrante consular, su caso debió haber sido tratado por el fuero común y no el federal. Según los medios mexicanos, Caro Quintero ya ha sido notificado y algunos afirman que ya ha salido del reclusorio Preventivo de Jalisco, aunque las autoridades no lo han confirmado de manera oficial. El Tribunal ha resuelto también que con respecto a los asuntos de narcotráfico de que se le acusó ya cumplió la condena.

Hace unos meses la Agencia Antidrogas de Estados Unidos lanzó una alerta internacional en la que ordena la detención del narcotraficante. Durante más de 28 años los estadunidenses han fracasado en su intento de tener en sus manos a este mexicano para juzgarlo por el asesinato de Camarena Salazar.

En 1984 la DEA había comenzado una ofensiva para combatir al narcotráfico en México. La primera acción fue la destrucción de un rancho sembrado de mariguana El Búfalo, propiedad del presunto narcotraficante Miguel Ángel Gallardo. El segundo golpe se dio a uno de los socios del Cártel de Guadalajara y en Colombia fue desmantelado un laboratorio que presuntamente pertenecía a Pablo Escobar Gaviria, el cual se había aliado a Miguel Ángel Félix. Ante estas acciones, Félix Gallardo habría ordenado a policías de Jalisco el secuestro de Camarena y su piloto en de febrero de 1985. Los cadáveres de ambas aparecieron castrados y con signos de tortura en un rancho, lo que promovió la puesta en marcha de la Operación Leyenda, destinada a dar con el paradero de los responsables de la muerte del agente.

Los primero nombres que aparecieron en la investigación fueron los de Miguel Ángel Félix Gallardo, Ernesto Fonseca Carrillo y Rafael Caro Quintero.

Caro Quintero fue detenido en Costa Rica el 4 de abril de 1985. En el lugar se encontraba Sara Cristina Cosío Vidaurri Martínez, sobrina del exgobernador de Jalisco Guillermo Cosío Vidaurri. Aunque se dijo que la joven había sido secuestrada por el presunto narcotraficante, ella aseguró que era pareja de Caro Quintero.

La DEA se dedicó en cuerpo y alma durante casi una década a la detención de todos los implicados en el secuestro y asesinato de Camarena. La agencia insistió durante un tiempo a las autoridades mexicanas para que detuvieran al médico Humberto Álvarez Machain, a quien varios informadores señalaban como la persona que prolongó su vida a base de fármacos durante la tortura. Ante la falta de respuestas, en 1985 agentes de la DEA detuvieron o secuestraron más bien al médico y lo trasladaron a El Paso, Tejas. La actuación desencadenó un conflicto diplomático entre los países. Un juez federal estadounidense anuló los cargos contra Álvarez Machain y ordenó su liberación en 1992.