Los Hermanos Musulmanes proponen la mediación de la UE en la crisis egipcia

Bernardino León, el enviado especial de la UE, quita hierro a las conversaciones La cofradía islamista insiste en que Morsi debe ser devuelto a la presidencia

Catherine Ashton (tercera desde la izquierda), en una reunión con el Gobierno interino egipcio.
Catherine Ashton (tercera desde la izquierda), en una reunión con el Gobierno interino egipcio.AFP

Por primera vez después del derrocamiento del presidente egipcio, Mohamed Morsi, se ha abierto una rendija a la esperanza para que haya una solución negociada al conflicto entre los Hermanos Musulmanes y las nuevas autoridades del país. Según ha revelado la agencia Reuters, el movimiento islamista ha propuesto la mediación de Bernardino León, el enviado especial de la Unión Europea para el Sur del Mediterráneo, si bien el esquema de las negociaciones se encuentra “en su fase inicial”.

El diplomático español ha confirmado la iniciativa, pero ha rebajado el rol de la UE a “buenos oficios”, subrayando que calificarlo de mediación sería una exageración. “Es aún pronto para hablar de iniciativas. Hemos sólo escuchado a las partes, cuáles son sus posturas y si hay alguna posible apertura para que les ayudemos. Creemos que este debe ser un diálogo egipcio sin actores extranjeros”, declaró León, que ya actuó de mediador el pasado marzo entre el gobierno de Morsi y la oposición laica, aprovechando el vacío dejado por Estados Unidos, al que varias partes no consideran un actor imparcial.

Gihad Haddad, uno de los portavoces de los Hermanos Musulmanes, reiteró ayer la que ha sido la posición de la organización islamista desde el golpe de Estado del pasado 3 de julio: la restitución de Morsi a la presidencia es innegociable. “Primero ellos deben dar marcha atrás al golpe ... No puede uno venir con un tanque y destituir a un líder electo ... Esto es un pulso: o será un golpe militar o una elección democrática”, afirmó Haddad. Los líderes de la Hermandad se han mostrado dispuestos a celebrar unas elecciones presidenciales anticipadas, la principal petición de la oposición antes de la destitución de Morsi, pero no piensan reconocer la legitimidad de la asonada.

Bernardino León reconoció que las posturas de las dos partes aún están alejadas, por lo que no hay ninguna garantía de que la iniciativa se acabe llevando a cabo. “Ambas partes mantienen unas posiciones firmes. Pero a la vez, pensamos que no están completamente cerrados a la posibilidad de conversar. Así que no diría que dejamos Egipto siendo optimistas, pero puedo decir que tampoco somos pesimistas”, apuntó León antes de subir al avión de vuelta hacia Bruselas.

Una de las dudas aún por despejar quién se sentaría en la mesa de negociaciones representando al otro bando. Según fuentes de la Hermandad consultadas por El PAÍS, hasta ahora no se han producido negociaciones directas con la cúpula del ejército, pero sí ha habido personalidades que les han hecho llegar ofertas en su nombre. En concreto, los militares habrían ofrecido poner en libertad a los líderes islamistas arrestados, entre ellos a Morsi, y el archivo de todas las causas judiciales en su contra recién abiertas a cambio de poner fin a las movilizaciones. Por su parte, un portavoz de la presidencia del país anunció que la próxima semana iniciarán los contactos para lanzar un proceso de reconciliación nacional.

La filtración se produjo el último día de la visita a El Cairo de Catherine Ashton, la jefa de la diplomacia europea, en la que se ha reunido con las principales autoridades del país, como el presidente interino, Adli Mansur, el ministro de Defensa, Abdelfatah Sisí y varios representantes de la oposición a Morsi y la sociedad civil. Asimismo, también se entrevistó con una delegación de la Hermadad, que a la salida del encuentro declaró que la UE “no ha aportado ninguna solución” al conflicto.

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Antes de partir, Ashton expresó el deseo de la UE de que “Egipto vea una transición tranquila hacia la democracia”. La Alta Representante de la Política Exterior Europea vio como le era denegada su petición de entrevistarse con el expresidente Morsi, que continúa arrestado en un lugar que se desconoce, pero sí pudo conversar con su familia. “He recibido la confirmación de que se encuentra bien. Creo que debe ser puesto en libertad”, dijo, uniéndose al coro de voces de la comunidad internacional que han presionado a favor de su liberación.

Mientras, tanto los partidarios y detractores de Morsi han llamado a librar el viernes un nuevo pulso en las calles de las principales ciudades del país. Desde la destitución del presidente, han muerto ya cerca de un centenar de personas en enfrentamientos callejeros con las fuerzas de seguridad.

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