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Milicianos de Hezbolá y rebeldes sirios se enfrentan en Líbano

Los choques entre la milicia chií combatientes refugiados se trasladan a la región de la Bekaa Varios cohetes disparados desde Siria impactan en las localidades controladas por la guerrilla

El conflicto sirio se ha extendido definitivamente a suelo libanés. Enfrentamientos entre combatientes opositores al régimen de Bachar el Asad y miembros de la milicia chií Hezbolá se han repetido este jueves en el Valle de la Bekaa, cerca de la frontera entre ambos Estados, después de que varios cohetes lanzados desde territorio sirio impactasen en las villas que rodean el feudo chií de Baalbek.

Según la Agencia Nacional de Noticias, “cuatro cohetes disparados desde el lado sirio de la frontera han alcanzado las afueras del pueblo de Sirein, al este de Baalbek”. Varios ataques similares han sido denunciados en otras localidades, según los medios locales.

Las provincias orientales de Hermel y Baalbek, ambas feudos incuestionables de Hezbolá, han sufrido en las últimas semanas un incesante goteo de proyectiles. Los ataques, esporádicos desde hace meses, se han intensificado desde que arrancase la operación en la que las tropas leales a el Assad han recuperado, con ayuda de los combatientes chiíes libaneses, la localidad de al Qusayr, en manos rebeldes desde hace un año. Al menos dos personas han muerto en Hermel y decenas han resultado heridas en los ataques registrados desde entonces.

Varios políticos han criticado que la participación cada vez más comprometida de Hezbolá en apoyo del régimen sirio en un conflicto que alcanza ya los más de 93.000 muertos, según la ONU, está mellando la precaria estabilidad en Líbano, algo que se ha visto confirmado tras la segunda amenaza del líder del ELS contra el partido-milicia.

Los últimos enfrentamientos han tenido lugar en los alrededores de Maaraboun, en la región montañosa de Ain al-Yawzeh, al este de Baalbek. Varios medios que apuntan indistintamente a la participación de combatientes islamistas del Frente al Nusra y a soldados del ELS.

La misma zona fue escenario de los primeros enfrentamientos solo un día después de anunciarse el fin de la operación conjunta en Qusayr, a solo 10 kilómetros de la línea de demarcación, varias fuentes informaban de los primeros enfrentamientos entre miembros de Hezbolá y rebeldes sirios en suelo libanés, confirmados por la milicia chií al rotativo Daily Star, aunque desmentidos por el ELS.

Las informaciones apuntaban a la muerte de al menos un combatiente de Hezbolá en una emboscada contra 14 soldados rebeldes. Fuentes militares sirias apostadas en el puesto de control fronterizo de Qser, en Hermel, confirmaban el viernes a EL PAÍS un ataque contra un coche que se dirigía a la localidad de Arsal, mayoritariamente suní y refugio de los rebeldes huídos de Qusayr.

Los choques violentos que han estallado este miércoles se han producido tras un nuevo ataque, el martes, de la aviación siria en la misma Arsal. “Las repetidas agresiones de helicópteros del Ejército sirio contra Arsal constituyen una violación de la soberanía libanesa”, ha denunciado este miércoles el presidente libanés, Michel Suleiman, después de que la agencia nacional siria (SANA) confirmase el bombardeo contra “un grupo terrorista (como suele referirse el régimen a los opositores armados) que trataba de escapar a territorio libanés”.

Dos proyectiles alcanzaron la plaza central del pueblo y una persona resultó herida. El Ejército libanés ha anunciado que responderá a cualquier nueva ofensiva. “Las unidades desplegadas en la zona tomarán las medidas defensivas necesarias para contraatacar inmediatamente”, recoge el comunicado de las Fuerzas Armadas.