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Retrasado el juicio al terrorismo neonazi en Alemania

El Constitucional obligará a la Audiencia de Múnich a acreditar a los periodistas extranjeros a los que había impedido asistir al juicio, el 6 de mayo

La terrorista neonazi Beate Zschäpe, en noviembre de 2011.
La terrorista neonazi Beate Zschäpe, en noviembre de 2011. AFP

El inicio del juicio a la terrorista neonazi Beate Zschäpe se retrasará hasta el 6 de mayo, después de que el Tribunal Constitucional (TC) alemán obligara a la Audiencia territorial de Múnich a acreditar periodistas internacionales para cubrir el proceso. El comienzo del juicio estaba planeado para este miércoles, pero el diario turco Sabah presentó una querella contra el método de admisión de periodistas, que había dejado sin acreditaciones fijas a todos los medios internacionales. Zschäpe está acusada de 10 asesinatos, 14 atracos y dos atentados con bomba perpetrados entre 1998 y 2011 por la banda terrorista nazi NSU (Resistencia Nacionalsocialista).

Los jueces del TC dictaminaron que la Audiencia de Múnich debe reservar plazas para periodistas turcos y griegos. El trío terrorista asesinó a ocho pequeños empresarios de ascendencia o nacionalidad turca, así como a un hombre griego. El décimo asesinato, cuyo móvil sigue siendo oscuro, fue el de una agente policial en 2007.

Los jueces que deben procesar a Zschäpe y a cuatro de sus presuntos cómplices repartieron las 50 acreditaciones para periodistas por estricto orden de llegada de las solicitudes. Así que las plazas se reservaron a los periodistas o blogueros más rápidos, sin ningún filtro de influencia, difusión o nacionalidad. Como bochornoso resultado quedaron sin acreditación fija en la sala diarios de gran tirada como los turcos Zaman o Hürriyet, así como medios de audiencia global como la BBC. El engorroso aplazamiento del proceso es consecuencia de la obcecación de la Audiencia muniquesa, que durante semanas se ha negado a revisar las acreditaciones pese al aluvión de críticas de los medios y de los políticos dentro y fuera de Alemania.

La mediadora de las víctimas del terrorismo neonazi ante el Gobierno federal, la democristiana Barbara John (CDU), habló el lunes de “catástrofe” para los familiares de los muertos “que se había preparado emocionalmente” para el inicio del juicio esta semana. En declaraciones al diario Berliner Zeitung, John denunció que muchos parientes de las víctimas habían comprado billetes de tren o pedido vacaciones para poder asistir a la apertura del proceso. La cerrazón burocrática de los jueces de Múnich, corregida ahora por el TC, les impedirá asistir.

La nazi Zschäpe no ha hablado desde 2011. Los otros dos militantes de la banda terrorista, Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt, fueron encontrados muertos en otoño de 2011 tras cometer un atraco. La policía dice que se suicidaron en la caravana que usaban para desplazarse por Alemania y cometer su crímenes. El móvil de nueve de ellos fue el racismo. Una Comisión de Investigación del Parlamento federal (Bundestag) investiga cómo fue posible que semejante rastro de sangre y violencia pasara inadvertido durante más de 10 años, en los que la policía culpó de todo a inventadas tramas mafiosas entre inmigrantes. Zschäpe se entregó tras reventar la vivienda que compartían los tres en la ciudad oriental de Zwickau. Las autoridades alemanas cifran el número de posibles colaboradores del grupo en unos 130, pero según el Archivo Antifascista de Berlín, es probable que llegue a los 200.