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Disturbios y protestas en Cisjordania por otra muerte de un preso palestino

Maysara Abu Hamdiyeh tenía 64 años y había sido diagnosticado de cáncer en enero

El Servicio de Prisiones de Israel asegura que recibió un tratamiento digno y adecuado

Manifestantes palestinos se enfrentan al ejército israelí en Hebrón este 2 de abril.
Manifestantes palestinos se enfrentan al ejército israelí en Hebrón este 2 de abril. EFE

La muerte por cáncer del prisionero palestino Maysara Abu Hamdiyeh desencadenó este martes una serie de revueltas en Cisjordania y numerosas protestas en los centros de detención israelíes, después de que la Autoridad Palestina acusara por varias vías a Israel de haber retrasado el diagnóstico y el tratamiento del reo, y de haber actuado con “negligencia”. 

Hamdiyeh tenía 64 años. Era un general retirado de los servicios de Seguridad Preventiva de la Autoridad Palestina. Fue arrestado en 2002, acusado de enviar a un terrorista suicida a un restaurante en Jerusalén, en el contexto de la segunda intifada. El explosivo no llegó a ser detonado. Hamdiyeh fue condenado a cadena perpetua en 2007. En enero se le diagnosticó un cáncer de esófago.

“Intentamos que se le dejara en libertad para recibir tratamiento, pero el Gobierno israelí rechazó dejarle marchar, lo que llevó a su muerte”, dijo este martes, antes del inicio de su encuentro con los líderes del partido Al Fatah, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. “La muerte de Maysara Abu Hamdiyeh demuestra la arrogancia e intransigencia del Gobierno de Israel respecto a los prisioneros”, añadió.

Previamente, la oficina del presidente había emitido un comunicado en el que aseguraba que considera a Israel “totalmente responsable de la muerte del prisionero palestino”. “Advertimos hace tiempo de esto, y mientras el arresto continuado de palestinos, y la negligencia médica ha llevado a repercusiones graves”, añadía.

En Hebrón, de donde era originario Hamdiyeh, las tiendas cerraron este martes durante tres días por la declaración oficial de luto. Hubo intensos enfrentamientos en las calles entre manifestantes, que lanzaron piedras y bombas incendiarias, y las fuerzas israelíes. En febrero ya hubo fuertes disturbios en Cisjordania por la muerte bajo custodia del Ejército de Israel de Arafat Jaradat, otro detenido, también natural de la zona de Hebrón.

El Servicio de Prisiones de Israel disputa la versión de la Autoridad Palestina. Según dijo a este diario su portavoz, Sivan Weizman, a Hamdiyeh se le puso en tratamiento médico desde el momento mismo de su diagnóstico. Se le trasladó de la prisión de Ramon, donde prestaba condena, a la de Eshel, para que estuviera cerca de un hospital. Se le permitió salir de la cárcel en varias ocasiones para acudir a un centro médico de Beersheba, en el que finalmente falleció.

“La semana pasada, cuando supimos que su estado era terminal, iniciamos el proceso de dejarle en libertad con un sistema similar al de la condicional, sobre el que preside un juez. Su caso se había llevado ante el comité correspondiente, y era nuestra intención dejarle marchar sin más trabas, pero falleció antes de que acabara ese proceso”, asegura Weizman.

Tras la muerte, cientos de prisioneros palestinos protestaron en sus módulos, golpeando los barrotes de sus celdas y lanzando objetos a los guardas. Según la organización humanitaria Addameer hay en las cárceles israelíes 4.812 detenidos y presos palestinos. La Autoridad Palestina mantiene que 1.500 de ellos están enfermos y necesitan un tratamiento médico que no reciben de forma adecuada. Desde 1967, el año en que Israel ocupó Cisjordania y Gaza, han fallecido en sus prisiones 207 detenidos palestinos, según esas mismas fuentes.