Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OBITUARIO

Zillur Rahman, líder independentista de Bangladesh

Era el actual presidente y una figura de unidad en un país con gran tensión política

Zillur Rahman, presidente de Bangladesh, en 2006.
Zillur Rahman, presidente de Bangladesh, en 2006. CORBIS

Mohammed Zillur Rahman, presidente de Bangladesh y pieza fundamental en la independencia del país asiático, murió el pasado 20 de marzo a los 85 años en un hospital de Singapur donde recibía tratamiento por problemas en las vías respiratorias y en un riñón. Rahman es el tercer presidente del país asiático que muere en el cargo, tras Sheikh Mujibur Rahman en 1975 y Ziaur Rahman en 1981. El miembro del partido gobernante, la Liga Awami, había accedido a la presidencia en unas elecciones sin opositores en febrero de 2009 tras la formación de la coalición en el Gobierno.

Rahman fue muy próximo al padre de la patria, Sheik Mujibur Rahman y su hija, la ahora primera ministra, Sheik Hasina. Zillur Rahman comenzó su carrera política luchando contra Ayub Khan, el primer dictador militar de Pakistán, país del que Bangladesh formaba parte. Tras la guerra de 1971, en la que Bangladesh logró la independencia, fue elegido secretario general de la Liga Awami.

A Zillur Rahman se le atribuye el logro de haber mantenido la unidad de su partido. También el de conservar el legado de democracia del padre de la patria tras el asesinato de este y la mayor parte de su familia en 1975. Durante las dos dictaduras militares que precedieron la muerte del fundador de Bangladesh, Rahman pasó largas temporadas en prisión. También fue un acérrimo defensor de la lengua bengalí en los años cincuenta, cuando Bangladesh era todavía parte de Pakistán y el Gobierno impuso el urdu, idioma muy ajeno a la cultura local, como lengua oficial. En esta época fue cuando conoció a la que después sería su esposa, Jebun Nahar Ivy, y con la que le unían sus ideales independentistas. Ivy murió en 2004. Fue una de las 22 víctimas mortales de un atentado con granadas tras las elecciones que ganó Khaleda Zia con el Partido Nacionalista de Bangladesh.

Tras la muerte de Rahman, la elecciones presidenciales se han fijado para el próximo 19 de junio. Los analistas creen que Abdul Hamid, portavoz del Parlamento y quien ha tomado el cargo interinamente, podría ser elegido en el cargo, que es de naturaleza fundamentalmente representativa, para los próximos cinco años.

Después de tres días de luto nacional, Rahman fue enterrado con todos los honores de Estado, con militares disparando tiros al cielo. Al funeral asistieron cientos de personas para rendirle tributo, incluso la líder de la oposición, Khaleda Zia. Con Rahman muere el último gran testigo de la era fundacional de Bangladesh, según los analistas. Era respetado por políticos de los dos principales partidos, algo nada común en las asociaciones lideradas por las archirrivales Zia y Hasina.

La muerte de Rahman llega en un momento especialmente difícil en Bangladesh. Justo después de su entierro, la oposición ha llamado a una huelga de 36 horas para pedir la renuncia del Gobierno y la liberación de los miembros del partido que están encarcelados. Durante las protestas han explotado varias bombas y el martes pasado, durante la celebración de la independencia, diversos vehículos fueron incendiados. El Gobierno ha ordenado a las fuerzas de seguridad que repriman con dureza a los manifestantes a los que se vea cometer actos de sabotaje.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, rindió tributo a Rahman por su contribución a la transición democrática de la nación asiática. Dijo que comparte la tristeza de su afligida familia, el Gobierno y el pueblo. “Pero, a pesar de esa noticia tan triste, la gente de Bangladesh tiene muchas razones para tener confianza en su futuro, y el difunto presidente puede descansar orgulloso sabiendo que su país ha avanzado mucho desde la independencia hace 42 años”, afirmó, en referencia a los progresos en las condiciones de vida que ha experimentado el país en los últimos tiempos pese a sus actuales problemas políticos y la pobreza persistente.