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Se entrega el sospechoso del choque tras el que murió el 'bebé milagro'

Julio Acevedo está acusado de causar y huir del accidente que acabó con la vida de una familia de judíos ultraortodoxos en Nueva York

Imagen de Julio Acevedo proporcionada por el Departamento de Policía de Nueva York.
Imagen de Julio Acevedo proporcionada por el Departamento de Policía de Nueva York. AFP

Desde hace varios días encontrar a Julio Acevedo, dominicano de 44 años, era una de las principales preocupaciones del Departamento de Policía de Nueva York, tras ser identificado como el responsable del accidente de coche que acabó, el pasado domingo, con la vida de tres miembros de una familia de judíos ultraortodoxos en el distrito de Brooklyn. La búsqueda ha terminado. Acevedo se ha entregado a la policía en el aparcamiento de un centro comercial en Bethlehem (Pensilvania), según informa The New York Times.

La rendición ha sido organizada por un amigo del sospechoso, Derrick Hamilton, que ha sido el encargado de proporcionar a los detectives las instrucciones para encontrar a Acevedo. "Desconocemos lo que hacía en este Estado y como ha llegado hasta allí. De momento, ha sido trasladado a una cárcel cercana al lugar de su detención”, ha explicado Paul Browne, portavoz del Departamento de Policía neoyorquina.

El supuesto responsable del suceso ya había declarado a varios medios de comunicación estadounidenses su intención de entregarse. “Voy a rendirme porque mi corazón está con todas aquellas personas que creen que soy una mala persona, y no lo soy. No supe lo que había ocurrido hasta que vi las noticias”, declaró Acevedo a la cadena ABC. “En ese momento, huía de un tiroteo”, añadió el acusado (los agentes neoyorquinos no han encontrado todavía pruebas sobre este hecho).

En las próximas horas el sospechoso será extraditado a Nueva York como principal acusado de conducir a gran velocidad el BMW que provocó el accidente en el que murieron Nathan y Raizy Glauber, ambos de 21 años, y su bebé, que en un principio fue considerado como “milagro” por la comunidad judía ultraortodoxa ya que llegó a nacer, pero finalmente falleció a las pocas horas. A Acevedo también se le acusa de huir de lugar de los hechos. El sospechoso tiene antecedentes penales, estuvo 10 años en prisión durante la década de los noventa por homicidio y fue arrestado por conducir borracho el mes pasado, según ha informado la policía.

El fatal accidente sucedió a las 12.30 hora local (18.30 en la Península) del domingo pasado cuando los Glauber se dirigían en un taxi al ginecólogo, ya que Raizy estaba preocupada por no escuchar al bebé que gestaba desde hace siete meses. Según los agentes, el choque entre ambos vehículos fue tan fuerte que el motor del taxi fue desplazado hasta los asientos traseros. El conductor del taxi resultó herido leve. Nathan murió en el acto y Raizy lo hizo horas después en el hospital. Tras su muerte, los médicos comprobaron que el bebé todavía vivía y lo sacaron con la mayor urgencia. El prematuro pesó 1.800 gramos, pero a pesar de los esfuerzos de los doctores murió el lunes por la mañana.

Los Glauber eran miembros de la comunidad judía ultraortodoxa neoyorquina. Una fe religiosa muy estricta, que cuenta con más de 600 leyes que explican como deben comer o vestirse entre otras, y cuya colonia en Brooklyn es la más numerosa fuera de Israel. Sus allegados y conocidos esperan que el castigo a Acevedo sea “el más duro posible”, según informa el mismo diario. Varios familiares y amigos de la pareja habían ofrecido una recompensa de 15.000 dólares para cualquiera que tuviera una pista sobre el sospechoso.

La fuerte repercusión que ha tenido este suceso en esta comunidad se ha podido percibir desde el primer momento. Tanto durante el funeral de la pareja que fue seguido por centenares de personas, como con el llanto sordo por la muerte del “bebé milagro” hasta, hace tan solo unas horas, cuando el propio jefe de la policía de Nueva York ha guardado un minuto de silencio en la presentación de los eventos y celebraciones de la Pascua Judía.