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La OTAN analiza la petición de Turquía de instalar misiles Patriot frente a Siria

Ankara adelanta a los aliados que no pretende una zona de exclusión aérea ni una ofensiva sobre Siria

Rebeldes sirios evacuan a un compaero herido.
Rebeldes sirios evacuan a un compaero herido. AFP

Turquía ha pedido a la OTAN que suplemente sus defensas fronterizas con misiles antiaéreos Patriot que actúen como elemento disuasorio ante el Ejército sirio y como defensores de la seguridad de su población civil, acosada desde hace semanas por cohetes lanzados desde el otro lado de la frontera. Los embajadores aliados se reúnen esta tarde para entablar discusiones informales sobre la solicitud. El ánimo del Consejo Atlántico es el de responder positivamente a Ankara y supeditar la decisión oficial a lo que en fecha aún por determinar decida el Bundestag (Cámara baja del Parlamento alemán). Berlín sostiene a Ankara en esta tesitura. Alemania es, junto a Estados Unidos y Países Bajos, uno de los tres únicos aliados con capacidad de prestar Patriot.

La petición turca se ha hecho, como en otras ocasiones en aplicación del artículo 4º del Tratado de Washighton, el fundacional de la OTAN, que prevé consultas entre los aliados cuando uno de ellos se sienta amenazado. Ya en octubre hubo otra petición turca de reunión similar –con motivo de un bombardeo que causó cinco muertos y 13 heridos en una localidad fronteriza--, pero en aquella ocasión la cita fue a título informativo y sin reclamación de ayuda concreta.

En carta dirigida al secretario general aliado Anders Fogh Rasmusen, Ankara pide ahora el despliegue de los misiles antiaéreos de largo alcance Patriot con carácter únicamente defensivo y adelanta que ni apoya el establecimiento de una zona de exclusión aérea en Siria ni avala ninguna operación ofensiva sobre su vecino del sureste.

El ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, ha hecho saber que ha dado instrucciones a su embajador para que asienta a la petición turca y el Gobierno holandés está considerando con buenos ojos su hipotética contribución. “La solidaridad entre aliados será muy tenida en cuenta”, ha indicado Ámsterdam en un comunicado, en referencia a la razón de ser aliada. Washington es un firme aliado de Ankara.

Fuentes aliadas califican de “discusiones informales iniciales” las de este martes, un tanteo del que no saldrá decisión formal, pese gesto de dar todo el apoyo político a Turquía. Se quiere ceder al Bundestag la última palabra formal sobre la solicitud. Cuando se pronuncie el Parlamento alemán, los embajadores aliados volverán a reunirse, ya de de manera oficial, para aprobar el despliegue. En el entretanto, expertos aliados visitarán la próxima semana la zona en la que podrían ser colocadas las baterías de los Patriot.

Esta es la cuarta vez que la Alianza se reúne en aplicación del artículo 4º, todas ellas a petición de Turquía. La primera vez lo fue en 2003, en respuesta a una solicitud de Ankara en el contexto de la guerra de Irak. Entonces, como ocurrirá ahora, la OTAN decidió desplegar defensas antimisiles (aunque también aviones) entre febrero y abril del aquel años. Los otras dos ocasiones precedentes se han produjo este 2012 en relación con la guerra civil siria: en junio, por el derribo de un avión turco por la defensa antiaérea siria y en octubre, en respuesta al mortal bombardeo sobre civiles.