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La UE reconoce a la nueva coalición siria como única representante legítima

Los Veintisiete reclaman un cese inmediato de las hostilidades en Gaza

La Unión Europea instó ayer a los dos protagonistas del conflicto en Gaza, el Gobierno de Israel y los palestinos de Hamas, a detener inmediatamente las hostilidades y reducirlas con urgencia hasta llegar a su cese y así ahorrar víctimas civiles a ambas partes. La petición la plantearon los ministros de Exteriores de los Veintisiete como necesaria en el actual contexto de inestabilidad en la región, una perífrasis para aludir a Siria, cuya Coalición Nacional de fuerzas de la oposición es considerada a partir de ahora por la UE como “representante legítima de las aspiraciones del pueblo sirio”.

Los europeos asisten con impotencia al pulso militar israelo-palestino y como es de rigor expresan su “grave preocupación por la situación en Gaza y en Israel”. La UE “condena con dureza los ataques con cohetes sobre Israel desde Gaza, que Hamas y otros grupos armados deben detener de inmediato”, señalaron los ministros en un comunicado. Si a Israel se le reconoce el derecho a proteger a su población civil, “al hacerlo debe actuar de forma proporcionada y garantizar la protección” de los no combatientes del otro lado.

Ponerse de acuerdo en manifestarse preocupado por lo que ocurre en Gaza y pedir a las partes un alto el fuego el más fácil para los Veintisiete que pactar una posición común sobre qué hacer cuando Palestina reclame a finales de mes en la Asamblea General de Naciones Unidas su reconocimiento como Estado observador.

En la UE coexisten muy distintas sensibilidades ante el conflicto israelo-palestino y ayer resultó que “el consenso es que hay voluntad de encontrar una posición común en la medida en que sea posible”, según Gonzalo de Benito, secretario de Estado español de Asuntos Exteriores, que asistió a la reunión en lugar del ministro. “No queremos que ocurra como con la votación sobre el ingreso de Palestina en la Unesco”. En aquella ocasión, en octubre del año pasado, los Veintisiete se fracturaron en los tres grupos posibles: a favor, en contra y abstención, todo un golpe a la credibilidad de la política exterior de la UE.

En el otro frente abierto en la región, los ministros dieron un gran espaldarazo a la oposición siria al reconocer a la Coalición Nacional que agrupa a un amplio abanico de fuerza anti Bachar el Asad como “la representante legítima de las aspiraciones del pueblo sirio”. El gesto es un paso más para estrechar el cerco sobre Asad, pero el que no se llegara hasta el pleno reconocimiento diplomático comunitario, como ha hecho Francia, revela las dudas que en Europa suscita la Coalición, a la que se insta a probar su capacidad de ser incluyente y respetuosa con los derechos humanos y de las minorías.

Bajo el paraguas de la Coalición se cobijan formaciones que se reclaman del islamismo radical y otras investigadas por Naciones Unidas por su implicación en crímenes de guerra. La UE se ha tapado la nariz cuando se ha encontrado con que la unión de la fracturada oposición que tanto había reclamado se hacía realidad en la reunión del pasado día 11 en Doha de distintos grupos, cita de la que nació la Coalición Nacional. La UE se compromete ahora a apoyar a la Coalición en la escena internacional y, a cambio, le reclama seriedad y rigor en la elaboración de un programa político que cristalice en “una alternativa creíble al actual régimen”.