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Crisis diplomática tras el lanzamiento de los ositos de peluche en Bielorrusia

Bielorrusia expulsa al embajador de Suecia y Estocolmo rechazará la llegada de un nuevo jefe de la diplomacia de Minsk

Ashton amenaza con tomar medidas contra el país exsoviético

Varios osos de peluche caen en paracaídas sobre una zona residencial en Minsk.
Varios osos de peluche caen en paracaídas sobre una zona residencial en Minsk. EFE

El caso del lanzamiento de ositos de peluche con mensajes de oposición al régimen de Lukashenko sobre Minsk ha aumentado las tensiones ya existentes entre Suecia y Bielorrusia. El Gobierno bielorruso ha anunciado este mediodía la expulsión del embajador sueco de su país, hecho que ha tenido una inmediata respuesta por parte de Suecia. Estocolmo ha advertido que rechazará la llegada del nuevo embajador bielorruso, nombrado hace apenas unas semanas, y retirará el permiso a dos diplomáticos bielorrusos presentes en su país.

"He recibido con profunda preocupación las novedades procedentes de Minsk y Estocolmo de la decisión de las autoridades bielorrusas de expulsar al embajador de Suecia Stefan Eriksson", ha señalado la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, en un comunicado para después advertir de al régimen de Lukashenko: "La cuestión será sometida al comité político y de seguridad en Bruselas y tomará las medidas apropiadas". "'La Unión Europea y Suecia --recordó-- están comprometidas en favor de la modernización de Bielorrusia y de la difusión de los valores europeos, en particular de la democracia, los derechos del hombre y del Estado de derecho".

Suecia ha señalado que Stefan Eriksson, su embajador en Minsk desde 2008, está siendo expulsado por su defensa de los derechos humanos después de haberse entrevistado en varias ocasiones con la oposición bielorrusa. El país exsoviético está presidido por Alexandr Lukashenko, considerado el último dictador de Europa, desde 1994 y está sometida a las sanciones de la UE por su represión a la oposición.

El ministro de Asuntos Exteriores sueco, Carl Bildt, ha precisado, en un comunicado, que la expulsión de su embajador por el Gobierno bielorruso "es un grave atentado contra las normas que rigen las relaciones entre estados". Además, a través de su cuenta de Twitter, ha calificado de "escandalosa" la expulsión y ha asegurado que el hecho "muestra la naturaleza del régimen".

Bielorrusia, por su parte, ha acusado a Eriksson de buscar la destrucción de las relaciones bilaterales y ha argumentado que el diplomático sueco no ha sido expulsado sino que "su acreditación no ha sido renovada".

El agravamiento de las relaciones entre ambos países sucede apenas un mes después del lanzamiento, el pasado 4 de julio, de más de mil ositos de peluche con mensajes de oposición a Lukashenko, desde una avioneta sueca que entró en territorio bielorruso. El suceso provocó la destitución de dos altos cargos militares, el jefe del Comité de la Frontera Estatal, general Igor Rachkovsky, y el jefe de las Fuerzas Aéreas y la Defensa Antiaérea, general Dmitri Pajmelkin. Ambos fueron acusados por el presidente de incumplir "las obligaciones de servicio en el mantenimiento de la seguridad nacional".