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La ONU asegura que la última matanza en Siria fue contra activistas y desertores

Los observadores de la ONU pretenden regresar este domingo a Treimse para investigar la masacre.

Captura de un vídeo difundido por la oposición que muestra supuestas víctimas de la matanza de Treimse. Ver fotogalería
Captura de un vídeo difundido por la oposición que muestra supuestas víctimas de la matanza de Treimse. AP

Los observadores de la ONU pretenden regresar este domingo a Treimse, donde según la oposición el régimen asesinó a unas 200 personas el jueves, para continuar su investigación sobre el terreno. Los representantes de Naciones Unidas concluyeron, tras una primera visita a este pueblo de la provincia de Hama, que el ataque fue dirigido a "grupos y casas específicos, principalmente de desertores del ejército y activistas". Esta masacre ha reactivado la urgencia diplomática. Irán se ha ofrecido, por boca de su ministro de Exteriores, Ali Akbar Salehi, a acoger negociaciones entre el régimen de Bachar el Asad y la oposición, una oferta que contrasta con su hasta ahora firme respaldo a Bachar el Asad y sus críticas de injerencia contra Occidente y países árabes. El enviado de la ONU y de la Liga Árabe, Kofi Annan, se reunirá el martes con el presidente ruso, Vladímir Putin, en busca de su respaldo para frenar el enfrentamiento en Siria.

"El ataque de Treimse al parecer tuvo como objetivo grupos y casas específicos, principalmente de desertores del Ejército y activistas. Había charcos y salpicaduras de sangre en varias de las casas, y también casquillos de balas", señaló la misión de la ONU en un comunicado, distribuido en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. En el ataque, según los observadores, fueron utilizadas armas de varios tipo, incluidos artillería y morteros. La misión indicó que no está claro cuántas víctimas mortales hubo en la localidad.

El régimen ha negado este domingo la acusación del enviado de la ONU y de la Liga Árabe, Kofi Annan, de que su Ejército utilizó armamento pesado o helicópteros contra Treimse. El portavoz del Ministerio de Exteriores sirio, Yihad Makdisi, ha asegurado que sus tropas mataron a 37 milicianos y dos civiles en la ofensiva contra la ciudad. "Las fuerzas del Gobierno no utilizaron aviones o helicópteros o tanques o artillería. El arma más potente utilizada fueron RPG [lanzagranadas]", dijo en conferencia de prensa.

El portavoz ha criticado la carta enviada por Annan al ministro de Exteriores, Walid Mualem. "Lo menos que puedo decir de esa carta sobre lo ocurrido en Treimse es que no estaba basado en hechos. Con la máxima diplomacia, le diré que la carta fue apresurada".

La masacre sucedió el jueves con el bombardeo del pueblo y el posterior asalto del Ejército sirio. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos señaló que murieron al menos 150 personas, pero testigos presenciales elevan el número de víctimas mortales a 227, mientras que el de heridos rondaría los 300. Según el relato de la oposición, el régimen bombardeó Treimse durante varias horas desde helicópteros y con artillería pesada y, después, sus soldados y paramilitares entraron en la localidad a matar con armas ligeras y armas blancas.

El secretario general de la ONU ha endurecido considerablemente el tono tras la matanza y ante la división internacional sobre cómo abordar la crisis siria. "La inacción se convierte en licencia para más masacres", advirtió este jueves Ban Ki-moon, que pidió al Consejo de Seguridad "acciones colectivas y decisivas". La jefa de la diplomacia de EEUU, Hillary Clinton, ha asegurado que las pruebas que ha ofrecido la oposición sobre la matanza de Treimse muestran de manera "irrefutable" que fue un asesinato masivo de "civiles inocentes". Clinton también ha pedido una acción contundente del Consejo de Seguridad, donde Rusia y China han ejercido su derecho a veto anteriormente en este asunto.

La ONU asegura que la última matanza en Siria fue contra activistas y desertores