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Qué, cuánto y a quién

Las claves de la reforma sanitaria de Barack Obama, su coste y a quién afecta

Un farmacéutico busca medicamentos en la rebotica.
Un farmacéutico busca medicamentos en la rebotica. EFE

¿Y ahora qué? El Tribunal Supremo le sirve en bandeja de plata a Barack Obama una inmensa victoria de manos del hombre que se equivocó al tomarle el juramento el día de su toma de posesión como presidente de Estados Unidos (John Roberts, presidente de la máxima corte de la nación) y al ciudadano norteamericano le afecta cómo. “Porque esta ley tiene un impacto directo en tantos americanos quiero aprovechar para comunicarles qué es lo que exactamente significa para usted”, se ha adelantado el presidente y ha declarado en su alocución a la nación poco después de conocerse la histórica decisión del Supremo.

"Si usted es uno de los más de 250 millones de norteamericanos que ya tiene seguro médico, mantendrá su cobertura, la ley sólo lo hará más asequible y seguro. Las compañías ya no podrán decirle y limitarle el tiempo que usted quiera estar asegurado. Se acabó la discriminación porque se sea mujer, ni se les puede dejar fuera ni se les puede cobrar más por su género. Las compañías no podrán discriminar a los niños que tengan condiciones médicas preexistentes. Tampoco pueden aumentar el precio de su póliza si usted cae enfermo".

La Affordable Care Act (ACA, siglas en inglés, Ley de Seguro Médico Asequible) hace posible que 30 millones de ciudadanos de EEUU tengan a partir de 2014 seguro médico. Los jóvenes que tengan menos de 26 años podrán seguir estando asegurados bajo las pólizas de sus padres –algo que desde la aprobación de la ley en 2010 ya ha ayudado a más de seis millones de jóvenes-. Debido a la ACA, más de cinco millones de ciudadanos mayores de 65 años y con discapacidades han ahorrado una media de 635 dólares en medicamentos con recetas desde 2010 y ahora continuarán haciéndolo –antes de la ley de Obama, los mayores debían de pagar una parte del coste de sus medicinas-.

Los jóvenes que tengan menos de 26 años podrán seguir estando asegurados bajo las pólizas de sus padres –algo que desde la aprobación de la ley en 2010 ya ha ayudado a más de seis millones de jóvenes-

“Hoy, el Tribunal Supremo ha mantenido el principio de que la gente que puede permitirse pagar un seguro médico debe aceptar esa responsabilidad y comprar uno”, ha declarado Obama en referencia al polémico ‘mandato individual’. “Esto es importante por dos razones”, ha explicado el presidente. “Primero porque cuando la gente sin seguro, pero que puede pagar uno, se pone enferma y acaba en urgencias, somos los demás los que acabamos pagando sus cuidados porque las compañías nos aumentan las primas”, ha explicado Obama, con su didáctico tono de siempre y sin asomo de la “euforia” que la Casa Blanca comunicó que sentía a primera hora de la mañana tras conocer la decisión suprema.

“Y segundo”, ha proseguido el presidente, “si les decimos a las compañías aseguradoras que tienen la obligación de cubrir a las personas con condiciones médicas preexistentes pero no se exige cobertura a quien no la tiene y puede pagarla, siempre existirá el que espere a ponerse enfermo para obtener un seguro, lo que de nuevo se traducirá en el incremento de las primas médicas de los demás”.

Los dos razonamientos anteriores son el pilar básico por el que Obama -“a pesar de que sabía que no sería políticamente popular y me resistí a la idea cuando aspiraba a la presidencia”- decidió incluir la provisión del mandato individual, que la gente que puede pagar un seguro médico, lo pague. “De hecho”, ha efectuado un alto el presidente para matizar, “esta idea ha disfrutado del apoyo de ambos partidos, incluido el actual candidato republicano a la Casa Blanca”.

La mayor carga económica de la ley de Obama recaerá en la industria de la salud y en las compañías –con más de 50 empleados- que proveen a sus trabajadores de seguros médicos. En cuanto al consumidor individual se refiere, serán los americanos más acaudalados los que sufrirán la presión de la ACA. A partir del 1 de enero de 2013, un impuesto del 3,8% se aplicará para financiar la nueva legislación a los contribuyentes que declaren ingresos individuales de más de 200.000 dólares al año y a los matrimonios que conjuntamente declaren 250.000 y a los que por separado declaren 125.000.

La mayor carga económica de la ley de Obama recaerá en la industria de la salud y en las compañías –con más de 50 empleados- que proveen a sus trabajadores de seguros médicos

Además de este gravamen, los ciudadanos que reporten ingresos de más de 200.000 dólares verán como el impuesto por el Medicare (el programa que otorga desde los años sesenta asistencia sanitaria a los ancianos sin recursos) se les disparará hasta un 0,9%.

Las multas para el caso de que los ciudadanos rechacen acatar el mandato individual están diseñadas en tres escalas monetarias a aplicar a lo largo de tres años: En 2014, las familias tendrán que pagar 285 dólares o el 1% de sus ingresos (la cantidad que sea mayor) o 95 dólares si se trata de un individuo. En 2015 esas cantidades ascienden a 975 o el 2% y 325 dólares para el caso individual; y en 2016: 2.085 dólares o el 2,5% y 695 dólares para las personas que hacen declaración solas.

El caso más curioso dentro de toda la ley es el que se conoce como la tasa de las cabinas de rayos UVA. Desde julio de 2010, aquellos que usan las famosas tanning beds o camas de sol para broncearse artificialmente –léase el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner- pagan un 10% más de lo que pagaban, lo que se espera suponga un ingreso de la nada despreciable cantidad de 2.700 millones de dólares en 10 años.

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