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“Lo importante es ganar tiempo”

Los negociadores españoles explican que lo más importante es agotar al terrorista para que se entregue

Un policía en el piso de Mohamed Merah. Ampliar foto
Un policía en el piso de Mohamed Merah. AFP

Lo mejor en un caso como el que se le ha planteado a la policía francesa es agotar al terrorista para intentar que se entregue. Así al menos lo reconocen los negociadores españoles. Estos afirman que habrían utilizado todas las técnicas con que contaran para intentar minarle psicológicamente. “Desde quitarle la luz y el gas a ponerle a sus familiares al habla para que se derrumbara”, concreta un especialista del Cuerpo Nacional de Policía.

Una de las técnicas fundamentales consiste en mostrarle ante todo un gran respeto y lograr su confianza. “Uno es la autoridad y tiene que enseñárselo a través del lenguaje y de la educación. No se puede bajar a su nivel”, explica otro negociador. Otra técnica es dilatar mucho las conversaciones y retrasar las negociaciones: “Si duran cuatro o cinco días, mejor que mejor. Además, el terrorista no va a poder ni lavarse ni dormir ni comunicarse con el exterior. Eso le va a poner cada vez más nervioso”. Mientras se desarrollan las negociaciones, el grupo de secuestros o lucha antiterrorista tiene que averiguar todos sus detalles, en especial los puntos flacos. “Cuanta más información se tenga del criminal, más te lo puedes llevar a tu terreno. No se debe perder el tiempo en tonterías. Hay que ir a lo fundamental”, añade el especialista.

Lo que tienen claro los negociadores españoles es que es fundamental trabajar codo con codo con los grupos operativos de asalto. “Muchas veces interesará ponerle nervioso, en otras que se tranquilice o que se asome a una ventana o salga por una puerta. En el caso de Toulouse, donde no había rehenes ni intención a priori de inmolarse, yo también le habría cortado la luz al terrorista, como han hecho los policías franceses”, añade otro negociador. “Lo importante es ganar tiempo”.

Los especialistas españoles reconocen que ellos no han tenido que intermediar nunca con un caso de terrorismo. Están más preparados para atajar secuestros con rehenes. De hecho, los casos más frecuentes suelen darse durante los atracos a entidades bancarias.

El hecho de que fuera un terrorista islamista hace que sea distinto, según los policías españoles. Los yihadistas se caracterizan por su adhesión cerrada a una ideología religiosa, dogmática y monoteísta, unida a una interpretación radical del Islam. “Lo más importante para estos terroristas son las motivaciones de carácter religioso, por delante de las sociales o las políticas”, explica el profesor de Sociología criminal de la UNED Julio Bordas. Los terroristas islamistas suelen ser personas frías, que no empatizan con sus víctimas, a las que niegan al igual que sus atentados. Muestran un gran egocentrismo y justifican sus acciones terroristas, en las que muchas veces se suicidan, para luchar contra una sociedad que siempre les ha rechazado.

“El problema es que no seleccionan a sus víctimas como ocurre con otros terroristas. Cualquiera puede ser elegido al azar porque ejecutan acciones indiscriminadas”, destaca el profesor de la UNED. “En el caso de los yihadistas, tienen una preparación técnica que está muy por encima de la media. Suelen ser varones, jóvenes y urbanos”, añade Bordas.