Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Piñera recurre a la Ley Antiterrorista tras la oleada de incendios forestales en Chile

Seis brigadistas mueren en La Araucanía, en el sur del país, intentando combatir el fuego

Bomberos y brigadistas luchan contra las llamas en Torres del Paine.
Bomberos y brigadistas luchan contra las llamas en Torres del Paine. AP

El Gobierno chileno sospecha que la ola de incendios que afecta a diversas zonas del centro y sur del país no ha sido accidental, ya que se han producido de manera “simultánea y deliberada”. "Tenemos información confiable que nos hace presumir que detrás ha existido una intencionalidad criminal", señaló ayer el presidente Sebastián Piñera. El mandatario anunció además que el Ejecutivo presentará una querella criminal contra quienes resulten responsables invocando a la Ley Antiterrorista.

El jefe de Estado confirmó que uno de los siniestros que afecta desde el miércoles a un fundo de la localidad chilena de Carahue, a 700 kilómetros al sur de Santiago, ha provocado la muerte de seis brigadistas que intentaban apagar el fuego. Las víctimas eran trabajadores de una empresa que otorga servicios a la Forestal Mininco y, hasta anoche, otro voluntario permanecía desaparecido y otros dos ingresados de gravedad producto de las quemaduras, aunque sin peligro de muerte.

Uno de los trabajadores fallecidos, Marcelo Vega, era un experimentado brigadista. De acuerdo a la información publicada por el periódico La Tercera, hace ocho años viajaba a Portugal para combatir los siniestros de los época estival europea.

Cerca de 39.000 hectáreas se han quemado desde la semana pasada en las regiones de Maule, Biobío (donde murió una persona y otra se encuentra desaparecida) y La Araucanía. La sequía, el calor y la eventual acción de terceras personas provocan incendios forestales durante esta época del año. "Hemos pasado por épocas complicadas, pero hay que reconocer que esta ha sido de las peores", indicó Fernando Maldonado, jefe de Prevención de Incendios de Corporación Nacional Forestal de Chile (Conaf).

Cerca de 39.000 hectáreas se han quemado desde la semana pasada

A ello se suma el siniestro que desde el martes 27 de diciembre afecta al Parque Nacional Torres del Paine, en la Patagonia chilena, que recibe anualmente a 140.000 turistas nacionales y extranjeros. Por esta causa se encuentra detenido un ciudadano israelí que no habría apagado de forma adecuada un trozo de papel higiénico. Unas 15.000 hectáreas de la reserva mundial de la biosfera ya han sido consumidas por las llamas, aunque cinco de los seis focos están controlados. El Gobierno sostiene que hubo una respuesta oportuna, pero testigos han denunciado el retraso de los brigadistas.

El ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter se refirió anoche al siniestro de Carahue: "Hay que ponerlos a disposición de la justicia para que sufran todas las penas de la ley", señaló el secretario de Estado, que durante los últimos meses ha tenido que afrontar duras críticas por el aumento de las cifras de delincuencia en el país.

Aunque dijo que no pretende hacer "conjeturas" sobre los eventuales responsables, añadió que "la Coordinadora Arauco Malleco [CAM] se adjudicó el atentado [del 30 de diciembre] contra un helicóptero que se dedica a apagar los incendios". La CAM es una organización radical que reivindica la autonomía de la etnia mapuche del Estado chileno. Desde la cárcel sus líderes han realizado prolongadas huelgas de hambre por el fin de la aplicación de la Ley Antiterrorista en causas relacionadas con pueblos originarios. El fiscal nacional, Sabas Chahuán, indicó que resulta "apresurado" achacar responsabilidades a ciudadanos indígenas antes de concluir la investigación por los siniestros.