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Los partidos belgas pactan el presupuesto y abren la vía a un nuevo Gobierno

El acuerdo, alcanzado ante la presión de los mercados, puede poner fin a una crisis política que dura ya más de 500 días

Elio di Rupo llega a la reunión en Bruselas.
Elio di Rupo llega a la reunión en Bruselas. AFP

Standard & Poor’s, la agencia de calificación de Estados Unidos, ha conseguido en cuestión de horas lo que parecía imposible en Bélgica: que los partidos se pongan de acuerdo en la elaboración de un presupuesto y abran la vía a un Gobierno. Salvo un nuevo golpe de efecto, el país tendrá nuevo Ejecutivo a principios de diciembre, casi año y medio después de las elecciones.

Fue bajar S&P a última hora del viernes un escalón la calificación crediticia del Bélgica, de AA+ a AA con perspectiva negativa, y pensar en el efecto que esa medida tendría en la Bolsa el lunes, aderezado todo con una subasta de deuda ya prevista, para que se encendieran todas las alarmas y a los seis partidos que han estado flirteando durante las últimas semanas con una nueva crisis institucional les entrara la razón.

Tras una maratoniana sesión de negociaciones han podido anunciar este sábado un acuerdo presupuestario que busca el equilibrio en 2015. La cifra concreta de la transición está fijada sólo para el entrante 2012, que se cerrará con un déficit el 2,8% del PIB al pactarse unos ahorros de los 11.300 millones de euros adicionales. La previsión para 2011 es que el déficit sea del 3,6%.

Los detalles de lo acordado serán anunciado este domingo por el primer ministro in péctore, el socialista Elio de Rupo. Entre los posibles factores figuran retrasos en las edades de prejubilación, impuestos sobre las opciones sobre acciones y una llamada “cotización de solidaridad” que afecta a las rentas privilegiadas. El anuncio oficial del acuerdo hablaba genéricamente de “reformas estructurales en empleo y pensiones”.

En el punto de mira

Los mercados ya tenían en el punto de mira a Bélgica —con una deuda pública del 97% de su PIB, con un presupuesto que costaba encarrillar y con Gobierno en funciones desde las elecciones de junio de 2010— y se daba por hecho que la subasta del lunes superaría holgadamente el 5,89% a que se alzaron el viernes los bonos belgas a diez años. Hace dos meses estaban en el 3,9%. Los especialistas pronostican que, a pesar de todo, el coste del servicio de la deuda subirá el lunes, aunque menos de lo que hubiese ocurrido sin acuerdo político.

Resuelta la cuestión presupuestaria, el principal problema pendiente, la formación de Gobierno a seis (socialistas, conservadores y liberales francófonos y neerlandófonos) es cuestión de días.

Las negociaciones se quebraron esta semana, por la oposición de los liberales a determinadas ideas de las otras dos familias. Di Rupo presentó a Alberto II su renuncia a la misión encargada en mayo de formar Gobierno. El soberano respondió que suspendía la aceptación de la dimisión y Di Rupo volvió a hacer un nuevo intento de acercar posturas, que ha dado resultado gracias al aceite colocado en el mecanismo por S&P.

“El rey se alegra de que se haya alcanzado un acuerdo”, señala un escueto comunicado de Palacio. ”En consecuencia ha encargado al formador que forme Gobierno lo más rápidamente posible”. Di Rupo será nuevo primer ministro, lo que ya celebran sus correligionarios del Partido Socialista Europeo (PES), reunidos viernes y sábado en Bruselas en un congreso para buscar respuestas a la crisis que les tiene sonados.

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