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El senador Beltrones se retira de la carrera presidencial del PRI en aras de la unidad

La renuncia deja el campo libre a Enrique Peña Nieto ante las elecciones de 2012

Manlio Fabio Beltrones (i) y el exgobernador el Estado México Enrique Peña Nieto (d)
Manlio Fabio Beltrones (i) y el exgobernador el Estado México Enrique Peña Nieto (d) EFE

El senador Manlio Fabio Beltrones, una de las figuras más influyentes en la política mexicana, anunció en la noche del lunes mediante una carta abierta su renuncia a competir por la candidatura presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las elecciones de julio de 2012. Su retirada en “aras de la unidad del partido” deja el campo libre al joven candidato priísta y exgobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, de 44 años, favorito destacado en las encuestas.

“Este es uno de los momentos de la vida y la política en que uno tiene que decidir entre aspirar a ser una figura importante o un hombre útil (…) No habrá fractura en el PRI. No podemos permitirnos la división. Sé que puedo continuar mi lucha por las reformas desde cualquier trinchera política”, afirma Beltrones en un lenguaje tan grandilocuente como críptico.

El senador afirma que su renuncia “no es un sacrificio” e informa de que “distinguidos cuadros políticos del PRI” le manifestaron la necesidad de construir una candidatura de unidad para hacer frente a los “verdaderos adversarios políticos”. El PRI acaba de ganar por estrechísimo margen las elecciones de Michoacán, donde la candidata del Partido de Acción Nacional (PAN), Luisa María Calderón, hermana del presidente Felipe Calderón, fue acusada de recibir una generosa ayuda del Gobierno federal, y cuando la izquierda ha logrado unirse bajo Andrés Manuel López Obrador como candidato presidencial del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Peña Nieto reaccionó hoy vía Twitter al gesto del exgobernador de Sonora: “Reconozco la profesionalidad política y las aportaciones de Beltrones en beneficio del proyecto y la unidad del PRI”. En el histórico partido se considera que perdieron las elecciones de 2000 y 2006 por ir divididos.

Beltrones abandona una carrera presidencial en la que siempre estuvo en desventaja. A pesar de eso, el líder de los senadores priístas se ganó un espacio equitativo en los medios de cara a la cita de 2012 al obligar a su partido a discutir para qué querían regresar a Los Pinos. Ese argumento, reiterado en su carta de renuncia, le hizo parecer de arranque como el personaje que sí contaba con una idea de futuro: “Primero el programa y luego el candidato. Yo hice tres propuestas que ya son ejes fundamentales de ese Programa para México: la reforma del régimen político, un nuevo modelo de desarrollo y un nuevo pacto social”.

El gesto de Beltrones ha sido interpretado también por algunos comentaristas como un reproche a la actual dirección del PRI. “La simulación y la ingratitud son los peores venenos de la política y nos han hecho mucho daño. Siempre ha sabido que la militancia es superior a la dirigencia”, escribe en su carta de retirada. Hace unos días Humberto Moreira, presidente del PRI y controvertido exgobernador del Estado de Coahuila, modificó la convocatoria para el registro de precandidatos para que pudieran manifestarse a favor de algún aspirante, situación que fue vista como luz verde para apoyar a Peña Nieto.

La retirada del senador coincide con cierto malestar en las filas priístas por la cantidad de puestos que Moreira ofreció a dos formaciones que irán junto con el PRI a la cita electoral de 2012. El presidente del partido cedió candidaturas a senadores y diputados en diversos Estados al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y al Partido Nueva Alianza, de la poderosa líder del sindicato de maestros Elba Esther Gordillo. La mala reputación de ambas organizaciones, su escaso peso político a nivel nacional y lo mucho que obtuvieron en el trueque, han provocado conatos de rebeldía en el PRI.