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Escalada verbal entre Pakistán y EE UU tras la ofensiva de la red Haqqani en Kabul

Islamabad rechaza golpear las bases del grupo al que Washington acusa del último ataque contra su embajada en Kabul

El deterioro de las relaciones entre Pakistán y EE UU ha vuelto a dispararse. El primer ministro Yusuf Reza Gilani se ha reunido a lo largo del fin de semana con todas las fuerzas políticas y ha ordenado la vuelta inmediata al país de la ministra de Exteriores, Hina Rabbani Jar, en cuanto se dirija mañana a la Asamblea General de Naciones Unidas. Mientras, el jefe del Alto Estado Mayor del Ejército, el general Ashfaq Pervez Kayani, ha convocado también a sus generales para examinar la situación.

El mando militar ha rechazado hoy la exigencia de Washington de atacar las bases de Haqqani en la zona tribal de Waziristán del Norte, fronteriza con Afganistán, informa el diario en inglés Dawn. Según el Pentágono, ese grupo talibán se encuentra detrás del reciente ataque a la Embajada estadounidense en Kabul y de buena parte de los atentados que sufren las tropas de la OTAN destacadas en el país centroasiático.

La semana pasada, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE UU, el almirante Mike Mullen, incendió las relaciones entre los dos países al afirmar que el poderoso servicio inteligencia paquistaní (ISI) está en contacto con el grupo de Haqqani, a través del cual "exporta el terrorismo" a Afganistán. El ministro de Interior Rehman Malik, en una entrevista por televisión, ha declarado que la red fue "creada y financiada por la CIA" y que el ISI nada tiene que ver con este grupo talibán.

En una velada advertencia a EE UU, Malik ha destacado que Pakistán "no permitirá a nadie entrar en su territorio", en referencia a la operación militar realizada por un comando de élite estadounidense en la ciudad paquistaní de Abbottabad para matar a Osama Bin Laden. Malik ha recordado que Pakistán ha perdido a muchos hombres y se ha gastado 50.000 millones de euros en la lucha contra el terrorismo. Días atrás, Sirayudin Haqqani, el jefe de ese grupo terrorista ligada a Al Qaeda, afirmó que estaba a la espera de un ataque terrestre del Pentágono contra las zonas tribales paquistaníes. "Estados Unidos sufrirá más pérdidas (en Waziristán Norte) que las que ha tenido en Afganistán", informa el diario paquistaní en inglés The Nation.

Según la Embajada de Washington en Islamabad, el jefe del Comando Central norteamericano, general James Mattis, ha estado en la capital paquistaní para entrevistarse con el general Kayani y frenar una escalada entre los dos países. El general Jalid Shamim Wynne, que se reunió con Mattis, ha indicado que le transmitió el profundo malestar existente en Pakistán por las declaraciones del almirante Mullen y que la paz en la región "solo será posible a través de la cooperación y una confianza plena" entre las Fuerzas Armadas de Pakistán y EE UU.

Con el apoyo de todas las fuerzas políticas, el primer ministro paquistaní ha convocado para esta misma semana una conferencia de todos los partidos y una reunión extraordinaria de la Asamblea Nacional para el próximo 3 de octubre. "Si Estados Unidos ataca Pakistán, la nación debe levantarse unida contra Estados Unidos", ha declarado el exjugador de críquet y líder del opositor PTI Imran Jan.

"EE UU pretende hacer a Pakistán responsable de su propio fracaso en Afganistán", ha dicho el exjefe del ISI y actual senador general Yaved Ashraf Qazi, tras advertir que la Casa Blanca ordenó la invasión de Irak en base a premisas falsas de que el país poseía armas de destrucción masiva, "y ese mismo modelo está siguiendo para Pakistán."