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La crisis financiera

España e Italia sufren pese al intento del BCE de calmar a los mercados

Trichet confirma que el programa para aliviar la situación de los países con problemas en los mercados de deuda sigue en marcha y compra bonos de Irlanda y Portugal, pero no españoles o italianos. -El organismo reinstaura la barra libre de liquidez a seis meses

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, ha recordado hoy que el instituto emisor sigue adelante con su programa de compra de bonos de los países del euro con problemas de deuda. La mera confirmación de que se mantiene la medida, considerada como los analistas como la única herramienta capaz de atajar la presión en los mercados hasta que la UE se vuelva a poner en marcha tras el verano, ha motivado un alivio transitorio a España e Italia, los dos Estados que concentran ahora el ataque de los especuladores. No obstante, la mejora ha durado apenas unos minutos. Además, una vez que ha pasado el efecto calmante del aviso de Trichet, como si de un fármaco se tratase, el dolor ha regresado. Y con más fuerza con la que se fue. A ello tampoco ha ayudado el paso atrás que ha dado el organismo con la reinstauración de las medidas extraordinarias de liquidez a seis meses, lo que ha sido interpretado por el mercado como una confirmación de que la tormenta está a la vuelta de la esquina.

Según informa Bloomberg, el BCE, que ha decidido mantener los tipos de interés en el 1,5%, ha vuelto hoy al mercado secundario de deuda tras dos meses sin comprar bonos de los miembros del euro bajo presión. Pero, según las mismas fuentes, solo para adquirir títulos de los ya rescatados Portugal e Irlanda. El instituto emisor puso en marcha esta iniciativa tras algunas discrepancias internas -que según ha dicho hoy Trichet se mantiene- en la primavera de 2010 para ayudar a Grecia. De entonces hasta ahora también ha comprado bonos de Irlanda y Portugal, aunque ha sido inactivo durante los dos últimos meses.

Por este motivo se esperaba que el BCE también acudiese ahora en auxilio de España e Italia y el propio Trichet ha confirmado hoy que el programa de compra de bonos no ha sido suspendido. Incluso se ha atrevido a ir más lejos: "Ya verán cómo vamos actuando en este sentido". "No me sorprendería que incluso se note algo en los mercados antes del final de esta rueda de prensa", ha añadido.

Y así ha sido, aunque no ha hecho falta esperar a la conclusión de la comparecencia para observar su efecto. Tras decir esta frase, la prima de riesgo española -sobreprecio exigido a sus bonos a 10 años frente a los alemanes, de referencia- recuperaba la tendencia de mejora de primera hora y volvía a bajar al entorno de los 370 puntos básicos, 14 menos que ayer, cuando antes de la rueda de prensa estaba sobre los 380. Más impacto, no obstante, ha tenido en la italiana, que de golpe se ha reducido en 20 puntos básicos.

Pero tras este alivio, ha regresado el correctivo. Y lo ha hecho con fuerza. A las 16.00, la prima española subía frente a los 384 puntos básicos de ayer hasta superar los 400 -su récord está en 407- y la italiana hacía lo propio hasta situarse en los 389.

Según Bloomberg y AFP, fuentes del mercado han confirmado que el BCE se ha vuelto hoy a comprar deuda de los países bajo presión tras dos meses inactivo. Pero, según concreta la primera, solo de Portugal e Irlanda. Para confirmar la operación, sin embargo, habrá que esperar a la próxima semana, que es cuando el organismo informa de sus adquisiciones. En ocasiones anteriores, el mero rumor de que el instituto emisor se arremangaba se había mostrado como suficiente para parar los pies a los especuladores. No obstante, hoy no ha tenido el mismo éxito.

Los expertos recuerdan en este sentido que, frente a los casos de los ya rescatados Grecia, Irlanda o Italia; intervenir en el mercado para auxiliar a España o Italia, que manejan unos volúmenes muy superiores de deuda y más líquidos, requiere de munición de gran calibre para tener éxito. Esto es, de actuar con miles de millones de euros a hacerlo con decenas de miles de millones. No obstante, a la vista de lo sucedido hoy, el BCE no cuenta con la potencia de fuego necesaria para ello.

Por otra parte, para garantizar la estabilidad de la banca y, por extensión, de toda la eurozona, Trichet ha anunciado que el BCE volverá a poner en marcha la barra libre de liquidez ilimitada para las entidades financieras con préstamos a seis meses y no solo a tres meses como hasta ahora.

"Como el resto de las medidas no convencionales, todo esto está impulsado por considerar que somos la transmisión de la política monetaria de la UE en circunstancias excepcionalmente difíciles", ha explicado Trichet. No obstante, ha añadido que su actuación debe complementarse con las duras y audaces reformas estructurales que se han puesto en marcha en los países bajo sospecha. En este sentido, Trichet ha destacado que estas reformas son urgentes "sobre todo" para Italia.