Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Obama nombra nuevo embajador en México tras la polémica por Wikileaks

Anthony Wayne fue representante estadounidense en Argentina de 2006 a 2009

La Administración de Barack Obama tiene prisa por dejar en el pasado el desacuerdo diplomático entre México y EE UU surgido por el caso Wikileaks. El mandatario estadounidense ha propuesto al presidente Felipe Calque Earl Anthony Wayne sea el próximo representante de Washington, una decisión que trasciende a menos de 10 días del último cóctel de despedida de Carlos Pascual, el diplomático que dimitió formalmente en marzo tras las quejas del Gobierno mexicano a raíz de la difusión del contenido de los cables del Departamento de Estado.

Tony Wayne, como se conoce al posible nuevo embajador, ocupa hasta ahora el segundo puesto diplomático en Kabul, Afganistán. Nacido en 1950, Wayne fue embajador en Argentina de noviembre de 2006 hasta junio de 2009. Llegó a Buenos Aires cuando las relaciones entre la administración Bush y el entonces presidente Néstor Kichner atravesaban un momento difícil, hasta el punto de que fue el canciller Jorge Taiana quien le recibió oficialmente.

El anuncio del nuevo enviado de Obama fue recibido en México como una buena señal. La senadora y excanciller Rosario Green afirmó a este periódico que llegó a pensar que "por el comportamiento con el caso Pascual estaríamos sin representante durante largo tiempo, como ya una vez nos pasó". En cambio, le queda claro que el presidente de Estados Unidos "prefiere evitar una relación tensa". Embajadora de carrera, Green subrayó que hay que tener en cuenta que George W. Bush "dejó de tomar las llamadas al presidente Vicente Fox en 2003 [por el desacuerdo entre los dos países ante la ONU en los días previos a la invasión de Irak]. El presidente Obama da esta señal en el ánimo de que la relación no se descarrile".

Cuando habla del "caso Pascual", la senadora se refiere a los sucesos posteriores a la difusión en diciembre de 2010 de los despachos del Departamento de Estado relativos a México filtrados por Wikileaks y publicados por EL PAÍS. En uno de los cables enviados por Pascual, el embajador estadounidense señalaba que el Ejército Mexicano parecía tener "aversión al riesgo" y criticaba la descoordinación de las distintas agencias del Gobierno involucradas en la lucha antinarco. La respuesta del Gobierno de Felipe Calderón fue pública e inédita: en entrevistas con dos diarios (El Universal, en febrero, y The Washington Post, el 2 de marzo), el presidente mexicano se olvidó de la diplomacia y acusó al embajador de "ignorante", "intervencionista" y dijo que le había perdido la confianza.

El sábado 19 de marzo Hillary Clinton, jefa del Departamento de Estado, informó de que Pascual había presentado su renuncia al puesto de embajador en México, cargo que dejó hace dos semanas.

El ex embajador de México en Washington, Jorge Montaño, ha apuntado que "la actitud del presidente Obama me ha sorprendido favorablemente. Hubiera pensado que la respuesta a lo ocurrido con Pascual sería crear un vacío. La señal es buena, positiva".

El Gobierno mexicano no se ha pronunciado sobre Tony Wayne, que también fue protagonista de los cables de Wikileaks. En uno de los despachos, enviado a inicios de 2009, la embajada estadounidense en Buenos Aires reportaba que "la corrupción es generalizada en la judicatura y la policía, y alcanza a la política".

Wayne nació en Sacramento, California y tiene estudios en cuatro de las más importantes universidades de Estados Unidos: Berkeley, Stanford, Princeton y Harvard. Aficionado a la filatelia, en Argentina sorprendió por la rapidez con que aprendió español y lo abultada de su agenda. Se le reconoce como un experto en temas de comercio y desarrollo. Pronto podría estar despachando desde el búnker estadounidense, un emblema del señorial Paseo de la Reforma de la capital mexicana.