Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sin luna de miel... por ahora

La pareja abandonó este sábado por la mañana en helicóptero el palacio de Buckingham, pero no saldrán de viaje hasta más adelante

El príncipe Guillermo y Catalina, los nuevos duques de Cambridge, abandonaron este sábado en helicóptero el palacio de Buckingham, aunque no lo hiciceron con destino a su luna de miel, que disfrutarán más adelante, según un comunicado oficial.

Las cadenas británicas de televisión han ofrecido imágenes de los recién casados caminando por el recinto del palacio antes de subirse en el helicóptero con el que trataron de evitar la persecución de los periodistas. Aparecieron cogidos de la mano, vestidos de manera casual: Catalina llevaba un vestido azul con falda por encima de la rodilla y una chaquetilla negra, y Guillermo camisa azul clara, chaqueta azul marino y pantalones de color beige. Carlos de Inglaterra, por su parte, ha vuelto al trabajo. Este sábado por la mañana salió de su residencia en el mismo Aston Martin con que los novios llegaron, como recién casados, a Clarence House.

Tras el enlace en la abadía de Westminster y el posterior cortejo nupcial por el centro de Londres -que fue seguido por una audiencia televisiva estimada de 2.000 millones de personas- el palacio de Buckingham albergó el viernes una cena y una fiesta ofrecidas por el príncipe Carlos, el padre del novio, a la que estaban invitados 300 familiares y amigos cercanos de la pareja, y que, según los medios locales, duró hasta altas horas de la madrugada, aunque de momento no han trascendido imágenes. Catalina lució de nuevo un vestido de Sarah Burton, como se ve en este vídeo de la BBC.

A la fiesta no acudieron la reina Isabel ni su marido, el duque de Edimburgo, que optaron por dejar el palacio a los más jóvenes para que celebraran su fiesta y salieron de Londres para disfrutar de un largo fin de semana, ya que el lunes es festivo en el Reino Unido.

Este sábado ha trascendido que la pareja no emprenderá su luna de miel de inmediato. Mucho se ha especulado sobre su posible destino, que se desconoce. África -en Kenia pidió Guillermo a Catalina en matrimonio- es una de las apuestas, aunque también se ha hablado de lugares tan dispares como Jordania -país en el que Catalina vivió durante dos años cuando era una niña- o de alguna isla de difícil acceso en el Caribe.

Otra de las apuestas más repetidas apunta a Lizard Island, frente a las costas del estado australiano de Queensland, aunque esta opción parece más difícil dada la lejanía y que Guillermo solo dispone de 15 días antes de regresar a su puesto. También está la opción de que los recién casados sigan haciendo patria, como en el caso de la boda -para la que solo quisieron productos británicos-, y que pasen la luna de miel en Escocia, donde el príncipe Carlos y la reina tienen propiedades. El último destino del que se ha hablado es Chile, donde ambos pasaron una temporada entre la secundaria y la Universidad.