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Cuenta atrás para el 'cierre' del Gobierno de EE UU

La medida afectará a todos los servicios federales no esenciales y obligará a la suspensión temporal de trabajo y sueldo de 800.000 funcionarios

Lee más sobre la crisis de presupuesto en EE UU en el blog American Way of Life

Se mantiene en Washington la falta de consenso a horas de que venza el plazo para el cierre del Gobierno federal de EE UU, que afectará a todos los servicios federales no esenciales y obligará a la suspensión temporal de trabajo y sueldo de 800.000 funcionarios. Los desacuerdos financieros sobre el presupuesto de la Casa Blanca para 2011 han dado paso a un enfrentamiento entre demócratas y republicanos sobre la financiación pública de la planificación familiar y algunos casos de aborto y de planes de reforma medioambiental.

La Cámara de Representantes, en la que los conservadores tienen mayoría desde enero, ha bloqueado el presupuesto de Barack Obama para 2011. En un principio, los republicanos anunciaron que dejarían de lado las cuestiones ideológicas para centrarse en una reducción de la deuda pública. En las últimas horas, tras tres reuniones sin éxito entre los líderes republicanos y demócratas y Obama; los primeros han planteado como exigencia para su colaboración que se acabe con toda financiación pública al programa nacional de planificación familiar.

Harry Reid, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, criticó duramente a los republicanos: "Quieren cerrar el gobierno porque piensan que no hay nada más importante que impedir que las mujeres sean sometidas a pruebas de cáncer. Algo así es imposible de justificar. Todo el mundo debería estar escandalizado. Los republicanos deberían dares cuenta de lo vergonzoso que es ese comportamiento". "Esto es un ataque contra las mujeres", añadió en una conferencia la líder de la minoría demócrata en la Cámara, Nancy Pelosi.

La última reunión entre los líderes del Congreso y Obama acabó en la noche del jueves (viernes de madrugada en España). Tras ella, el presidente dijo que esperaba hoy una respuesta a sus ofertas por parte del líder de los republicanos en la Cámara, John Boehner, o comenzaría a tomar las medidas necesarias para iniciar el cierre del gobierno, que afectará a parques y museos nacionales y a otros servicios no considerados esenciales, así como a 800.000 de los dos millones de funcionarios que hay en EE UU.

En una comparecencia pública, Boehner ofreció, por segunda vez en dos días, aprobar una ley de financiación del Ejército que duraría hasta final de año y acompañarla de una extensión del presupuesto actual por periodo de una semana, para seguir negociando, algo a lo que los demócratas se han negado. "El único motivo por el que no hay un acuerdo es el gasto público", dijo. "¿Cuándo decidirán los demócratas debatir seriamente sobre recortar gastos?".

Ya hubo un cierre similar al que se producirá a medianoche (seis de la madrugada en la España peninsular) si ambas partes no logran un acuerdo de última hora. Sucedió en 1995, cuando Bill Clinton era presidente y el republicano Newt Gingrich ocupó la presidencia de la Cámara de Representantes. En un contexto similar al actual, la opinión pública acabó por castigar a los republicanos en las elecciones presidenciales del año siguiente, que ganó Bill Clinton.