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El régimen iraní reprime con violencia las manifestaciones en varias ciudades del país

Detenida durante unas horas la hija del expresidente Hashemi Rafsanjani

Decenas de grupos de opositores iraníes han vuelto a salir hoy a las calles de diferentes ciudades del país para protestar contra el régimen y reclamar reformas. Con el objetivo de evitar el fuerte dispositivo de seguridad, los manifestantes han huido de los lugares de protesta más habituales y se han dispersado por otros enclaves menos frecuentados, tanto en el norte como en el centro del país. La respuesta de las fuerzas de seguridad, según las web de la oposición, ha sido una represión violenta.

Entre la escasa información que ha llegado de las protestas de hoy, se ha conocido que Faezeh Hashemi Rafsanjani, hija del expresidente iraní Akbar Hashemi Rafsanjani, ha sido detenida y liberada a las pocas horas, según la agencia iraní Fars. Faezeh, conocida por su activismo contra Ahmadineyad, fue acusada de manifestarse con los opositores, aunque ella ha declarado que estaba de compras.

Las fuentes opositoras han contado que, cerca del parque Mellat, junto al edificio de la televisión en Teherán, agentes y voluntarios islámicos "Basij" han cargado contra los congregados, que gritaban consignas en contra del Gobierno y de la "dictadura". Según el sitio web Rahesabz.net, afín al líder opositor Mir Husein Musaví, las fuerzas del orden han lanzado gases lacrimógenos y cargado contra grupos de personas en la céntrica plaza de Vali-e Asr, también en la capital iraní.

La información de la oposición contrasta con la que ofrecen las agencias de noticias semioficiales, como Fars, que aseguran que toda la capital está en calma. "La Policía tiene controlada la situación y hay paz en la ciudad, sin que se haya informado de incidentes", sostiene. El régimen, mientras, ha prohibido a los periodistas internacionales trabajar en la calle.

La nueva ola de manifestaciones se produce apenas una semana después de que la oposición iraní retomara la calle tras estar meses silenciada, en una marcha en apoyo a los alzamientos en Egipto, Túnez y otros países árabes.

En las protestas del pasado lunes perdieron la vida dos jóvenes, cuya fidelidad se han disputado tanto el régimen como la oposición toda esta semana. El martes, decenas de diputados iraníes exigieron en la Cámara el procesamiento de los líderes opositores, quienes no pudieron asistir a la marcha, ya que fueron bloqueados e incomunicados por la Policía en sus respectivos domicilios.