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"Nos hemos encontrado con una intifada de la otra parte"

El activista mexicano Antonio Velázquez, uno de los portavoces del campamento saharaui desmantelado, afirma que son 75 los detenidos entre el asalto a las tiendas y los disturbios en El Aaiún

No parece que la noche traiga la calma a las calles de El Aaiún, en el Sáhara Occidental, tras horas de choques violentos entre fuerzas de seguridad marroquíes y saharauis por el desmantelamiento de un campamento de protesta en Agdaym Izik, a unos 15 kilómetros de distancia. "La situación es muy complicada" ha relatado en conversación telefónica Antonio Velázquez, uno de los portavoces de los 20.000 manifestantes acampados en 7.000 jaimas (tiendas nómadas) desde hace alrededor de cuatro semanas. "La sorpresa es que nos hemos encontrado [en el Aaiún y tras ser expulsados] con una intifada de la otra parte" ha relatado este activista mexicano, miembro de la organización Resistencia saharaui, en referencia a la ofensiva en las calle no solo de militares y policías sino también de civiles marroquíes, "colonos" de acuerdo a su testimonio.

La incursión en Agdaym Izik y los disturbios posteriores en El Aaiún, antigua capital de la colonia española, se han saldado hasta el momento y según la información de los dos bandos con la muerte de cinco uniformados marroquíes y un activista saharaui, Babi Mahmud El Guergar, de 26 años. Según Antonio Velázquez, la presencia de civiles marroquíes en las calles de El Aaiún en respuesta a las protestas saharauis "es lo que más preocupa". "Estás muy expuesto, pero la gente sigue manifestándose" ha explicado el portavoz del campamento, quien además ha relatado el asalto violento de fuerzas de seguridad marroquíes a la casa en donde se encontraba durante la tarde. "Han dejado la habitación totalmente destruida" ha narrado Velázquez al tiempo que recibía un mensaje en el que compañeros de la protesta cifraban en 75 los detenidos durante toda la jornada.

Un despliegue "muy violento"

Ni una sola de las 7.000 jaimas en las que miles de saharauis acampaban desde hace cuatro semanas para reclamar mejoras sociales permanece en pie a esta hora. Velázquez ha aprovechado la conversación telefónica para aclarar que decenas de agentes marroquíes han estado apostados alrededor del campamento desde el inicio de la protesta. "Los pelotones siempre estuvieron ahí. Ese era el peligro" ha afirmado el activista mexicano. Según su testimonio, narración del asalto desde el lado oeste del campo de tiendas, las fuerzas marroquíes les despertaron para evacuarles "con un despliegue militar muy violento". A una primera línea de uniformados cargados de "porras, cascos y protecciones de plásticos" le ha seguido otra de camiones del Ejército marroquí.

Las fuerzas de asalto, siempre según el relato de este portavoz, han utilizado para evacuar a los acampados gases lacrimógenos y agua caliente. "A partir de ahí comenzó el caos. La gente se defendió con piedras, también con los tubos de las jaimas" ha detallado Velázquez quien ha reconocido que ha visto "algún que otro cuchillo" entre los manifestantes. El activista pro saharaui ha asegurado que había "cientos de heridos" y que, a la espera de más información, pone en duda que solo haya muerto uno de los evacuados durante el desalojo del campamento. Completada la ofensiva de las fuerzas marroquíes, los evacuados han recorrido -muchos a pie y sin su documentación, abandonada a la carrera en las tiendas- los casi 15 kilómetros de desierto hasta El Aaiún.