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Francia restringe la asistencia médica a los inmigrantes indocumentados

Los extranjeros irregulares deberán pagar 30 euros anuales para acceder a la cobertura sanitaria, que hasta ahora era gratuita

Los diputados de Unión por un Movimiento Popular (UMP, centro-derecha, en el poder) establecieron ayer condiciones para que los inmigrantes en situación irregular puedan beneficiarse de la Ayuda Médica del Estado (AME, en sus siglas francesas), que permite a alrededor de 215.000 extranjeros sin papeles con rentas inferiores a 634 euros al mes una cobertura completa de la Seguridad Social.

La medida, que tuvo la luz verde de Rocelyn Bachelot, ministra de Sanidad, y fue duramente criticada por asociaciones de inmigrantes, dio lugar a un encendido debate entre los diputados de UMP y la oposición durante la sesión de control al Gobierno semanal, que se celebró ayer en la Asamblea.

Los beneficiarios de la AME deberán a partir de ahora pagar 30 euros al año, con la excepción de los menores. Solo sus cónyuges y sus hijos mantendrán la calidad de beneficiarios, que hasta ahora se reconocía también a ascendientes y parientes colaterales. Los seguros de asistencia y enfermedad podrán a partir de ahora verificar que el beneficiario de la AME reside en Francia. El montante del presupuesto de la AME asciende a 588 millones de euros para 2011.

Las críticas de los inmigrantes

La mayoría derechista de la Asamblea determinó asimismo excluir de las prestaciones tratamientos tales como los de esterilidad o las curas termales, actos médicos considerados no estrictamente sanitarios. Varias asociaciones habían advertido estos últimos días de la ofensiva de la mayoría parlamentaria contra esta cobertura médica, que en 2009 benefició a 215.000 personas. Si el acceso a la sanidad de los sin papeles se reduce demasiado, van a tener que esperar antes de ser atendidos. "Generalmente serán examinados en un estadio más avanzado de su patología, con el riesgo de que cuando reciban tratamiento de urgencia, serán siempre más complicados de poner en marcha", advierte el Observatorio del Derecho a la Salud de los Extranjeros.

Frente a las inquietudes de la izquierda, que calificó de "mezquinas" las restricciones, la ministra de Sanidad aseguró que "lo esencial" de la cobertura está "preservado". Bachelot calificó también la suma anual de 30 euros que deberán pagar los inmigrantes de "absolutamente asumible". Esta cantidad permitirá sufragar "los gastos de apertura del historial y la gestión de la carta sanitaria", según Bachelot. Los socialistas, principal grupo de oposición en la Asamblea, calificaron la medida de "pasarela para la extrema derecha", y no faltaron quienes, como la diputada Catherine Génisson, acusaron a la UMP de legislar "con un espíritu populista".