Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Pamela Cox | Vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe

"América Latina necesita crecer a un ritmo más rápido para reducir la pobreza"

El Banco Mundial está del lado de los optimistas en cuanto a América Latina se refiere. La resistencia que ha mostrado la región a los choques generados por la crisis económica internacional ha probado que está mejor preparada para afrontar los desafíos, sin embargo aún le falta mucho camino por recorrer para reducir la pobreza y generar más riqueza a sus habitantes, afirma Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

Pregunta: El Banco Mundial tiene claras las perspectivas de crecimiento para América Latina para este año ¿Tiene proyecciones para 2011 y más allá?

Respuesta: No tenemos una proyección. Somos muy cautelosos después de este año porque depende mucho de hacia dónde irá la economía mundial. La buena noticia para Latinoamérica es que las materias primas están jugando un papel importante en el crecimiento y la región es sensible a los precios de estas materias. Los precios, a su vez, son sensibles a la recuperación en Europa, porque aunque el mercado ahora está volcado a China, normalmente la demanda de materias primas se debe a que China exporta bienes manufacturados a Europa y EE UU. El mensaje aquí es que América Latina depende de la economía mundial y esta es muy incierta en este momento. Sí vemos a la región preparada para un crecimiento más fuerte. Pero el otro mensaje es que necesita crecer a un ritmo más rápido que ese. Un 4-5% de crecimiento promedio es bueno pero si América Latina quiere alcanzar a EE UU debe crecer más rápido. Cuando vemos los datos históricos, Latinoamérica tenía un ingreso per cápita en los sesenta de un cuarto comparado con EE UU, hoy día es un quinto. Mientras vemos surgir a Asia y Europa del Este, América latina está en cierto modo estancada en el mismo porcentaje de ingreso en relación con EE UU. Aunque los ingresos están aumentando, no está alcanzando convergencia con los países más ricos, se mantiene casi en el mismo nivel.

P. Pero las políticas económicas del pasado son las que han rezagado a estos países

R. Latinoamérica tuvo un crecimiento rezagado en la década de los ochenta y noventa debido a la inestabilidad política por los problemas de deuda y los problemas macroeconómicos. A partir de 2002, hasta la crisis, la región estuvo creciendo 5% en general lo cual eran buenas noticias para Latinoamérica. Luego llegó la crisis que causó un retroceso y ahora la región está preparada para continuar por esa senda. Pero si Latinoamérica va a crear empleo, reducir la pobreza y ganar riqueza más rápido el ritmo de crecimiento debe ser superior al 5%, por eso estamos contentos de ver que algunos países lo están logrando.

P. ¿Qué pueden hacer países como Brasil y Chile para ayudar a sus vecinos a entrar en la onda sostenida de crecimiento?

R. Una forma en la que pueden influir en sus vecinos es siendo un ejemplo. Hemos visto eso con el programa de transferencia de fondos, que comenzó en México, fue adoptado por Brasil y ahora 18 países de la región tienen un programa similar porque vieron las ventajas en ambos países y lo copiaron. Igual que las políticas que han aplicado Chile o Brasil, que transmiten el mensaje de que buenas políticas macroeconómicas estimulan el crecimiento. Chile también es ejemplo con el fondo del cobre y cómo lo está administrando en momento de altos precios de los commodities (materias primas), porque muchos países de la región son exportadores de materias primas y es un ejemplo para ellos. Pienso que la mayoría de los países de Latinoamérica no dependen del crecimiento del comercio con sus vecinos sino con el crecimiento del comercio fuera de la región, pero la cooperación y compartir experiencias puede ser muy importante. También es verdad que para los países más pequeños, como los de Centroamérica, la integración regional es vital. Y ahí es donde entra la UE, con acuerdos para facilitar esa integración.

P. Pero hay excepciones en América Latina. ¿Cuál es opinión sobre Venezuela, que este año registrará una contracción de su economía?

R. Actualmente no tenemos programas con Venezuela, lo que decida cada país sobre sus políticas es algo interno. Pienso que la evidencia en Venezuela es que algunas de sus políticas no están funcionando muy bien porque el país no está creciendo tan rápido como sus vecinos. Tenemos muchos tipos de Gobierno diferentes en la región, de ambas partes del espectro pero aún así los países crecen.

P. ¿Usted cree entonces que la nueva política de Hugo Chávez no es buena?

R. No quiero decirlo así, pero la prueba es lo que está pasando, y el desafío de Venezuela es que esas políticas que están implementando generen alto crecimiento y altos ingresos para sus ciudadanos.

P. ¿Cómo ve las futuras relaciones de Latinoamérica con otras partes del mundo, sobre todo con Europa y en especial España que tienen amplias inversiones en la región?

R. Tradicionalmente, América Latina ha tenido fuertes lazos con Norteamérica -EE UU y Canadá - pero también ahora y en parte por el comercio de materias primas, está exportando mucho a Europa y por supuesto a Asia. Vemos entonces un nuevo interés en ver no solo hacia el norte sino también al este y al oeste. Con España la relación ha sido larga y ha aprendido mucho de ello. Tanto en el rápido crecimiento y desarrollo español pero también de como España está afrontando la actual crisis. España ha sido una voz muy activa de Latinoamérica en Europa y eso nos ha impresionado mucho.