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Una estatua de Lenin desata la polémica en Montpellier

La escultura del revolucionario ruso compartirá plaza con otros "grandes hombres del siglo XX", como Churchill o Roosvelt

Una estatua de bronce de 850 kilos y más de tres metros de altura ha desatado la polémica en Montpellier (sudeste de Francia). A iniciativa del presidente de la región Languedoc-Roussillon, George Frêche, esta mañana se han colocado cinco de las 15 esculturas proyectadas para la futura "plaza del siglo XX". Las primeras han sido las del socialista francés Jean Jaurès, Franklin D. Roosvelt, Charles de Gaulle, Winston Churchill, y también una muy criticada: la del primer dirigente de la antigua URSS, Vladimir Lenin.

Georges Frêche, un histórico dirigente socialista que fue alcalde de Montpellier entre 1977 y 2004, se ha mostrado complacido por el revuelo mediático y ha declarado, visiblemente contento, que así "toda Francia conocerá la plaza".

Según Frêche "Lenin cambió el mundo en el siglo XX" porque "sin la Revolución de Octubre" India, China, Oriente Próximo, el Magreb y el norte de África" aún segurían siendo colonias".

Hasta ahora se han encargado otras cinco figuras, todas al escultor francés François Cacheux: Gandhi, Nelson Mandela, la israelí Golda Meier, Mao Zedong y el egipcio Gamal Abdel Nasser.

Durante el acto de colocación de las estatuas, que se inaugurarán oficialmente en septiembre, un grupo de ecologistas ha amenazado con echarlas abajo. Frêche "utiliza su poder para imponer su visión de la historia", ha declarado Emmanuel Reynaud, secretario regional de Los Verdes.

La oposición municipal de Montpellier también ha cargado contra el precio, 1,81 millones de euros, de las diez primeras figuras encargadas. "Es una muestra de la megalomanía de un hombre al que quizá algún día le gustaría colocar su propia estatua", ha dicho el diputado de la UMP (derecha) Jacques Domergue.

Considerado un visionario por unos, que le respetan por haber hecho de Montpellier una de las ciudades más dinámicas de Francia, pero tratado de déspota por otros, Georges Frêche es un reconocido orador al que, sin embargo, ciertos comentarios le sirvieron para que el Partido Socialista lo expulsara en 2007. Pese a ello, Frêche fue reelegido como presidente de la región el pasado mes de marzo.